El presidente cubano, el general Raúl Castro, asistió el sábado a un culto para celebrar el 70 aniversario del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), entidad que agrupa a la mayoría de las más de 50 iglesias evangélicas y protestantes de la isla, informaron hoy medios oficiales.

Durante el acto religioso celebrado en la Catedral Episcopal La Santísima Trinidad, de La Habana, el reverendo Marcial Hernández "saludó las soberanas propuestas de cambio que han estado respaldadas" por el pueblo, en referencia a las reformas económicas que impulsa el Gobierno de la isla.

El líder religioso pidió bendiciones para Cuba, su iglesia y sus gobernantes, que Raúl Castro agradeció.

"Doy las gracias porque necesitamos, hoy más que nunca, todas esas bendiciones", respondió el general Castro, según reseña este domingo el periódico oficial Juventud Rebelde.

También asistieron al oficio otras autoridades de la isla, como la jefa de la Oficina de Atención a Asuntos Religiosos del Comité Central del gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC), Caridad Diego, el miembro del Buró Político Esteban Lazo, el presidente del parlamento, Ricardo Alarcón, y el historiador de Ciudad de La Habana, Eusebio Leal.

Caridad Diego destacó que el Gobierno cubano seguirá contando con las iglesias evangélicas y protestantes "en la labor de ayuda y respeto al prójimo, la atención a los mayores y a favor de la unidad familiar".

El Consejo de Iglesias de Cuba anunció en el oficio que ha suscrito una carta pastoral en la que pide al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, la liberación de cinco agentes cubanos que cumplen condenas en ese país por espionaje.

Este órgano religioso impulsará además la creación de un Comité Internacional por la causa de esos cinco agentes, considerados por el oficialismo cubano héroes antiterroristas.

Durante el reciente congreso del gobernante Partido Comunista (PCC, único) el presidente Raúl Castro abogó por el respeto y la integración de la diversidad religiosa del país.

En aquel discurso pidió "continuar eliminando cualquier prejuicio que impida hermanar en la virtud y en la defensa de la Revolución a todas y a todos los cubanos, creyentes o no" y a los que forman parte de las diversas iglesias y credos religiosos existentes en la isla.