El obispo auxiliar de la diócesis de Managua, Silvio Báez, advirtió hoy que en Nicaragua es una sociedad con "valores confundidos" y en donde al mal se le llama bien.

Durante su homilía de la misa dominical celebrada en la Catedral de Managua, el obispo dijo que sólo la Iglesia "dice donde está la luz y donde las tinieblas", por lo que instó a los nicaragüenses a escuchar su palabra.

"Es el mundo, es la sociedad, es Nicaragua la que necesita de la Iglesia, porque somos nosotros hoy, en Nicaragua, los que podemos indicarle al país donde está el bien y donde está el mal", afirmó.

"Somos nosotros, la Iglesia, los que podemos decir que cosa es realmente recto y agradable a los ojos de Dios y, por lo tanto, humanizante, y que cosa es reprochable", siguió.

"Sólo la Iglesia nos dice donde está la luz y donde las tinieblas en una sociedad, como la nuestra, donde los valores se han confundido", agregó.

El religioso indicó que Nicaragua es una sociedad "donde al bien se le llama mal y al mal, bien; y donde lo legal es ilegal", y viceversa.

Alertó, además, que Nicaragua es una sociedad donde no se respeta a las personas, o bien se les aprovecha o manipula en beneficio de "algunos grupos", que no identificó.

Aclaró que la Iglesia no intenta sustituir o usurpar funciones del Estado o de Gobiernos, no busca poder o privilegios, pero que tampoco puede callar.

Señaló que las "armas" de la Iglesia no son la violencia, ni el lavado de cerebro o la manipulación, sino el intentar hacer entrar en razón a las personas.

"Si la Iglesia habla no es para buscar privilegios o cuotas de poder, es para salvar a esta sociedad nuestra", insistió Báez, que fue vicepresidente de la Pontifica Facultad de Teología y Pontificio Instituto de Espiritualidad "Teresianum", de Roma.

En Nicaragua el 58 por ciento de la población profesa la fe católica, según el último censo de población del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide), elaborado en 2005.