El tifón Songda, degradado a tormenta tropical fuerte, llegó hoy a la costa sureste de Japón con vientos de hasta 108 kilómetros hora y se teme que mañana pase cerca de la central nuclear de Fukushima, afectada por filtraciones radiactivas.

Según informó la Agencia Meteorológica de Japón, la tormenta ya ha pasado por la isla sureña de Kyushu y se encuentra al sur de la ciudad de Kochi (Shikoku).

El frente de bajas presiones y fuentes vientos se dirige hacia el norte por la costa del Pacífico japonés a una velocidad de 55 kilómetros por hora y está provocando fuertes precipitaciones en un amplia área del centro de Japón.

Las autoridades han alertado de la posibilidad de fuerte oleaje, posibles desprendimiento de tierra e inundaciones por este tifón debilitado, el segundo de la temporada, que ya ha dejado al menos tres muertos en Filipinas.

Se espera que la tormenta llegue el domingo por la noche a la región nororiental japonesa afectada por el terremoto de 9 grados y el posterior tsunami del 11 de marzo, por lo que se están extremando las precauciones en Fukushima para evitar un aumento de las filtraciones por la lluvia y el viento.

El operador de la central, Tokyo Electric Power (TEPCO), ha tomado medidas como la instalación de diques de sacos de arena y el traslado de las grúas móviles, que ayudan en las labores estabilización de los reactores, a lugares resguardados.

TEPCO ha asegurado que si las lluvias son muy intensas todas las operaciones, excepto la vigilancia, se detendrán en la maltrecha planta.

A los operarios les preocupan los niveles de agua radiactiva en los edificios de turbinas de las unidades 2 y 3, que han aumentado y deben vigilar constantemente para prevenir que rebose y se filtre al exterior.

Asimismo, TEPCO estudia medidas para evitar que el agua arrastre escombros de las instalaciones de Fukushima contaminados con radiactividad.