El sociólogo colombiano Teófilo Vásquez pidió una reforma agraria que atienda a las particularidades de cada región de este país para propiciar un nuevo modelo de desarrollo rural que resuelva el conflicto armado que padece Colombia desde hace más de cuarenta años.

"Si en Colombia se redistribuye el poder político y se hacen reformas agrarias regionales vamos a encaminarnos hacia la salida del conflicto armado", señaló Vásquez en una entrevista concedida a Efe con motivo del lanzamiento del libro "Una vieja guerra en un nuevo contexto", del que es uno de los cinco autores.

Vásquez advirtió de que "si se acaba con el narcotráfico y no se hace una reforma agraria solo retrocedería la tecnología que usan los grupos armados, pero no se acabaría con las raíces del conflicto, que son el problema agrario".

"Sin duda que el narcotráfico ha implicado que los actores armados tengan más hombres y más y mejores armas, lo que ha intensificado el conflicto, pero eso no quiere decir que el narcotráfico sea el eje del problema", agregó.

En ese sentido, invitó a "mirar las aristas sociales y políticas que hay detrás de la relación entre narcotráfico y conflicto".

Para Vásquez la solución pasa por una reforma agraria que atienda a las características de cada una de las regiones de Colombia.

Precisó que "no en todas las regiones es necesaria una reforma agraria en el sentido de una redistribución de la tierra, ya que en algunas hay un campesinado medio consolidado que lo que necesita es crédito, precios de sustentación, subsidios, un mayor marco institucional".

"No es casual que precisamente las regiones donde van a parar los colonos y campesinos que sobran de la región andina, donde no se ha hecho reforma agraria, sean el eje central de la economía que sustenta al narcotráfico", argumentó.

Así las cosas, recordó como los paramilitares tienden a insertarse más en las sociedades de aquellas regiones donde predomina el latifundio, la agroindustria o los grandes proyectos energéticos.

Mientras, la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), apuntó, goza de mayor éxito en las zonas donde prevalecen las desigualdades sociales.

"Pero donde una sociedad sea capaz de más o menos tramitar sus problemas por la vía pacífica, los actores armados no entran por más voluntad política y militar que tengan", subrayó.

Por otra parte, lamentó que "las demandas de los actores armados van haciendo metástasis en la sociedad".

Así es como actualmente, opinó, "desde los problemas de convivencia ciudadana más comunes y corrientes, hasta las peleas más serias, como la pelea política, se definen a través de los grupos armados o de la violencia entre las personas".

No obstante, Vásquez consideró que la violencia "no es un hado, ni un sino manifiesto de los colombianos".

Teófilo Vásquez hace parte del Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP). En su época de estudiante universitario militó durante cuatro años en el Partido Comunista y en las Juventudes Comunistas de Colombia.