Alcaldes fronterizos mexicanos expresaron el viernes su preocupación porque un fallo de la Suprema Corte de Estados Unidos que ordenó a California reducir la población de sus prisiones se traduzca en la deportación al país de más personas con antecedentes criminales, lo cual podría provocar un problema de inseguridad en sus ciudades.

"Hay una indicación de que van a desalojar y limpiar las cárceles... en California", dijo Manuel Baldenebro, alcalde de San Luis Río Colorado, una municipalidad del estado norteño de Sonora fronterizo con Arizona y muy cerca de California, en Estados Unidos.

En rueda de prensa al término de un encuentro de alcaldes de la frontera norte de México, Baldenebro dijo que el fallo de la Corte estadounidense les provoca "temor e inseguridad".

Otros alcaldes mexicanos comentaron que la deportación a México de personas con antecedentes criminales por parte de Estados Unidos ocurre y con frecuencia las autoridades estadounidenses no se los notifican.

"Sí ha pasado, sigue pasando, en algunos casos nos han avisado, en otros no, y esa es parte de la coordinación que tenemos que tener (con Estados Unidos)", dijo Héctor Murguía, alcalde de Ciudad Juárez, fronteriza con El Paso, Texas, y considerada la localidad más afectada por la violencia del narcotráfico en México.

Señaló que "es obvio" que deportar a alguien con antecedentes sin que México lo sepa les genera problemas.

"No se trata de echar las pulgas y las cucarachas al de enseguida, se trata de que todos juntos vayamos matando las cucarachas y las pulgas para poder modificar el entorno", dijo.

El fallo de la Suprema Corte estadounidense ordenó a California a reducir sus población penitenciaria en unos 33.000 reos. Muchos prisiones en ese estado son migrantes mexicanos.

Autoridades de California han dicho que para reducir el número de presos intentarán transferir a algunos reos a penales de otros estados.

Algunas localidades fronterizas mexicanas enfrentan un problema de violencia de carteles del narcotráfico, que en todo el país ha dejado más de 35.000 asesinados desde diciembre del 2006.

El gobierno mexicano ha responsabilizado de dos masacres en el estado fronterizo de Tamaulipas a un mexicano, Martín Estrada Luna, que fue deportado en varias ocasiones de Estados Unidos y que tenía antecedentes penales en ese país.

Estrada, alias "El Kilo" y considerado un jefe local del cartel de las drogas de Los Zetas, fue detenido recientemente por su presunta responsabilidad en el asesinato de 72 migrantes en agosto de 2010 y al menos 183 personas más en los siguientes meses en la municipalidad de San Fernando, cercana a la frontera norte.

Everardo Villarreal, alcalde de Reynosa, Tamaulipas, dijo que las autoridades mexicanas y estadounidenses deben alcanzar una coordinación "para ver a quienes nos entregan" e incluso propuso que compartan sus expedientes para saber qué tipo de delitos cometieron.

El alcalde de San Luis Río Colorado señaló que enfrentan un problema más, pues si los deportados con antecedentes criminales no han cometido ningún delito en México no podrían detenerlo.

"''Nos podrán informar qué delito cometió en California, Arizona, Texas, pero va a entrar tranquilamente" al país, dijo.