Las policías española y británica han desmantelado un entramado mercantil asentado en Mallorca (islas Baleares), que supuestamente estafó más de 57 millones de euros a cientos de británicos a través de campañas telefónicas en las que ofrecían atractivos productos de inversión, que no existían.

En la operación han sido detenidas 17 personas de nacionalidad británica, al igual que la mayoría de las víctimas, (15 en Palma de Mallorca y dos más en Santa Ponça (Calviá); se han bloqueado cuentas en once entidades bancarias y han sido registradas cinco viviendas y la oficina principal, ubicada en Palma de Mallorca.

Los investigadores se han incautado de cientos de listados de posibles víctimas, manuales de captación de clientes, documentación bancaria, 23 ordenadores portátiles y 18 teléfonos móviles.

Las víctimas ingresaban su dinero en cuentas bancarias abiertas en España con identidades falsas, desde las que los fondos eran transferidos al extranjero o retirados en efectivo.

La red disponía de un entramado complejo de sociedades, sin actividad mercantil real, y de personas físicas, muchas de ellas con identidades falsas.

Su única actividad se limitaba a la captación de ahorro privado bajo la oferta de atractivos productos de inversión que en realidad eran ficticios.

Para culminar la operación se han desplazado a España varios agentes británicos, que han participado en las investigaciones que se iniciaron hace año y medio.