El presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, afirmó hoy que las manifestaciones opositoras de los últimos días "fueron preparadas fuera del país".

"Las provocaciones, el intento de impedir el desfile militar y las protestas masivas" fueron preparadas "fuera de Georgia", dijo Saakashvili en una breve intervención que precedió a la parada militar con motivo del 20 aniversario del restablecimiento de la independencia del país.

El presidente prometió que "los enemigos e invasores siempre tendrán una respuesta digna" por parte de Georgia.

Las acciones de la oposición comenzaron el pasado 21 de mayo y duraron hasta la pasada medianoche, cuando la policía dispersó a varios centenares de personas que habían ocupado las tribunas para impedir el desfile militar de hoy.

Durante la carga policial perecieron dos personas, un policía y un militante opositor.

El presidente georgiano dijo que ambas víctimas fueron atropelladas por los vehículos en los que huían de la concentración los líderes opositores.

Las autoridades georgianas no ocultan sus sospechas de que la oposición georgiana es apoyada y financiada por Moscú.

El pasado 24 de mayo el jefe del comité de exteriores del Parlamento de Georgia, Akaki Minashvili, declaró que Rusia está detrás de las protestas opositoras.

Tras los enfrentamientos del pasado fin de semana, cuando la policía se vio obligada a intervenir para proteger la sede de la televisión pública en Batumi y a sus compañeros agredidos en Tiflis, la diplomacia rusa emitió una declaración especial, condenando la violación del "derecho a la expresión y reunión".

"Si las autoridades de Georgia no renuncian a los métodos violentos, esto conducirá a un agravamiento de las relaciones entre Gobierno y oposición, y a una mayor desestabilización de la situación en el país", advirtió Moscú.

Rusia considera que las actuales protestas opositoras son el resultado de la irreflexiva política interior y exterior de Saakashvili, quien rompió relaciones con Moscú en 2008 tras la invasión rusa, que condujo a la actual ocupación militar del 20 % del territorio georgiano por las tropas de Rusia.