Miles de personas, entre ellos militares, son evacuados en la república rusa de Bashkiria, tras alcanzar un incendio un arsenal y causar varias explosiones, informó el Ministerio de Defensa de Rusia.

"Al arder las municiones de artillería en el recinto del arsenal número 99 en la zona de la localidad de Urman se produjeron varias explosiones", aseguró Ígor Konashenkov, portavoz ministerial castrense, a la agencia Interfax.

El arsenal situado en las inmediaciones de la localidad de Urman, a unos 100 kilómetros de la capital republicana, Ufá, y unos 1.000 kilómetros al sureste de Moscú, alberga abundante munición, piezas de artillería y otros equipos militares, según las agencias rusas.

Según fuentes oficiales, un incendio forestal en un bosque cercano pudo ser el causante de que el fuego alcanzara el almacén militar.

Las autoridades locales han movilizado 50 autobuses para evacuar a todos los habitantes de las aldeas que se encuentran en un radio de tres kilómetros del arsenal para su traslado a las escuelas de otras localidades.

Todo el personal militar que trabaja en el arsenal también ha abandonado por cuestiones de seguridad el recinto, adonde se han dirigido varios camiones de bomberos y ambulancias.

El Gobierno regional ha enviado al lugar del siniestro un grupo de fiscales para dirimir responsabilidades y comprobar si el arsenal cumplía con las medidas de seguridad contraincendios.

Centenares de incendios están activos en todo Rusia, en particular en Siberia, debido a las inusualmente altas temperaturas para esta época del año, según el Ministerio de Situaciones de Emergencia.

Las autoridades han registrado ya más de 8.500 focos de fuego que arrasaron 290.000 hectáreas, el doble que el año pasado por esta época.

Recientemente, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, aprobó una ley de voluntariado para sofocar los incendios, ante la falta de personal.

Las autoridades esperan que varios cientos de miles de personas se inscriban como miembros de los equipos de bomberos como voluntarios contra los incendios.

En Rusia se registró el pasado año la más abrasadora ola de calor de las últimas décadas, que estuvo acompañada de una devastadora sequía y de numerosos incendios forestales.

Todos estos factores dispararon los índices de mortalidad, arrasaron más de un millón de hectáreas de bosques y acabaron con la cuarta parte de la cosecha de cereales.

Según datos oficiales, Rusia perdió entonces 1,6 millones de hectáreas de bosques y pastizales a causa del fuego.

Sin embargo, la organización ecologista Centro de Conservación de la Biodiversidad considera que el área de bosques arrasada el año pasado en Rusia ascendió a entre 10 y 12 millones de hectáreas.