A varias decenas de residentes del pueblo que está alrededor de la dañada planta nuclear de Fukushima Dai-ichi se les permitió regresar a sus hogares brevemente para recoger algunas pertenencias por primera vez desde que el complejo entró en crisis luego del devastador maremoto de marzo pasado.

Los residentes de Futaba estaban entre las 80.000 personas evacuadas poco después del desastre del 11 de marzo y muchos no habían podido regresar.

Muchos evacuados no tenían idea de cuánto podría durar la crisis y se fueron sólo con la ropa que llevaban puesta y sus bolsos o billeteras.

A los residentes de Futaba se les permitió estar en sus hogares por sólo dos horas, y para recolectar sus cosas se les dio una bolsa grande de plástico por restricciones de espacio y peligro de contaminación.