Una fragata canadiense desplegada en el Mediterráneo para verificar el embargo de armas de la ONU en Libia permitió la transferencia de munición a los rebeldes libios, según denunció hoy un medio de comunicación canadiense.

Según el semanario Embassy", un vídeo colgado en Youtube por la OTAN el 24 de mayo muestra como la fragata canadiense HMCS Charlottetown abordó a principios de abril un remolcador controlado por los rebeldes libios cargado con armas para las fuerzas que luchan contra el régimen del coronel Muamar el Gadafi.

El vídeo de la OTAN (http://www.youtube.com/watch?v=oKh6Kzqc428) revela que los militares canadienses encontraron grandes cantidades de armas y munición en el remolcador, incluidos obuses de 105 milímetros.

A pesar de que la resolución 1970 de la ONU impone un embargo total de armas a las partes del conflicto, cuando los militares canadienses comunicaron a la OTAN la carga del remolcador, recibieron órdenes de permitir el tránsito de la embarcación sin confiscar las armas, según la publicación especializada en política exterior.

"Embassy" dijo que la OTAN señaló que el tránsito de armas entre ciudades libias no constituye tráfico de armas.

Pero expertos consultados por la revista canadiense se mostraron en desacuerdo con la decisión de la alianza militar.

"Estas son armas destinadas a modificar el balance militar en el campo de batalla", afirmó Micah Zenko, experto en prevención de conflictos del Consejo de Relaciones Exteriores, una institución estadounidense dedicada al estudio de la relaciones internacionales.

Por su parte, Walter Dorn, profesor de estudios de defensa del Colegio Real Militar de Canadá, declaró a la publicación que el vídeo demuestra que "política y militarmente", la situación está ahora más allá de las resoluciones originales de la ONU.

El incidente entre la fragata canadiense y el remolcador rebelde libio se produjo poco después de que el 30 de marzo el primer ministro británico, David Cameron, declarase que no descartaba dar armas a las fuerzas que luchan contra el régimen de Gadafi.

Sin embargo, un día después, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, descartó tajantemente la posibilidad, planteada por el Reino Unido y EE.UU. de armar a los rebeldes libios.

También el 24 de marzo, el comandante naval de la Alianza Atlántica en el Mediterráneo, almirante Rinaldo Veri, dijo que la OTAN llevará a cabo "un embargo estricto en el Mediterráneo, incluso con el abordaje de las naves sospechosas de llevar armas y mercenarios".