La descontaminación intensiva del suelo será indispensable para que los evacuados de las zonas que rodean la central nuclear de Fukushima puedan volver a sus casas, según explicó hoy un experto a la Comisión de Energía Atómica de Japón.

Tomio Kawata, investigador de la Organización para la Gestión de Residuos Nucleares japonesa, presentó ante la comisión un estimación de la contaminación en el suelo de la zona basándose en los niveles radiación en el aire recogidos por el Ministerio de Ciencia nipón.

Según la valoración de Kawata, el suelo en una zona de 600 kilómetros cuadrados al noroeste de la planta podría haber absorbido más de 1,48 millones de bequereles de cesio radiactivo por metro cuadrado, que fue el límite establecido para la evacuación obligatoria en los aledaños de la accidentada planta de Chernóbil.

Kawata también señaló que la extensión total de las zonas contaminadas constituyen solo entre una quinta y una décima parte del área afectada por la radiación emitida por la planta ucraniana, que sufrió en 1986 el peor accidente nuclear de la historia.

Se calcula que la exposición radiactiva a 1,48 millones de bequereles por metro cuadrado está en torno a los cinco milisieverts al año, muy por debajo del límite de 20 milisieverts anuales establecido por el Gobierno nipón para la evacuación.

Sin embargo, el estudio de Kawata asegura que será necesario descontaminar intensivamente la tierra antes del retorno de los evacuados ya que el cesio se adhiere fuertemente a ésta y hace difícil reducir los niveles de radiación a largo plazo.

El terremoto y el tsunami del 11 de marzo dañaron gravemente las instalaciones de la planta, operada por Tokyo Electric Power (TEPCO), que hoy indicó que la vasija de contención primaria del reactor 1 resultó dañada casi con total seguridad.

La eléctrica señaló que el combustible fundido de la unidad hizo que la temperatura de la vasija alcanzara los 300 grados centígrados unas 18 horas después del seísmo, el doble de lo que puede soportar, por lo que es muy probable que esté perforada y vertiendo agua radiactiva al edificio que acoge la unidad.

Ayer, TEPCO comunicó que el combustible de los reactores 2 y 3 también se fundió parcialmente, aunque se mantiene, al igual que en la unidad 1, enfriado de manera estable.

Harán falta análisis más detallados para determinar si también resultaron perforadas las vasijas de contención de estos dos reactores y si presentan escapes de agua contaminada.

Debido al problema a la posible perforación de las vasijas, TEPCO anunció el pasado 17 de mayo que cambiaría su plan de inundar con agua los reactores para enfriarlos, aunque mantuvo su plan de llevarlos a "parada fría" como tarde para enero de 2012.