La cumbre regional sobre energía limpia organizada por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) concluyó hoy en la capital guatemalteca con el anuncio de esa institución de financiar iniciativas ambientales de pequeñas y medianas empresas.

La "Cumbre Energía limpia, Guatemala 2011", que inició el martes, reunió a cerca de 600 funcionarios, expertos y académicos centroamericanos, que analizaron y debatieron sobre estrategias e iniciativas para promover inversiones en el campo de la producción de energías renovables.

Al finalizar la actividad, que se celebró en un hotel del sur de la capital guatemalteca, el BCIE hizo el lanzamiento de la denominada "Iniciativa Mipymes verdes", la que tiene como objetivo apoyar a las pequeñas y medianas empresas de la región en la implementación de proyectos ambientales.

El presidente del BCIE, el hondureño Nick Rischbieth, dijo que por medio de esa iniciativa se busca "contribuir en la protección del clima y del medio ambiente" de Centroamérica, región seriamente amenazada por los efectos del cambio climático.

Los recursos para financiar esta iniciativa serán aportados por el Ministerio alemán de Cooperación Económica y Desarrollo, que otorgará un fondo de 30 millones de euros (42,33 millones de dólares) y de la Unión Europea con tres millones de euros (4,23 millones de dólares).

Durante la cumbre fueron presentados los resultados de una investigación sobre análisis y comparación de las normas técnicas en los proyectos de generación de energía eléctrica por fuente renovable, realizado por el proyecto "Acelerando inversiones en energía renovable en Centroamérica y Panamá" (Areca), del BCIE.

Héctor Rodríguez, coordinador de Areca por el BCIE, explicó que con ese estudio se "busca propiciar un marco legal, que con programas y regulaciones catalicen oportunidades para la generación de empresas de alta tecnología y permitan el intercambio de información, con el incremento en la diversificación y seguridad energéticas" en los países de la región.

El BCIE, que tiene su sede central en Tegucigalpa, fue fundado en 1960 por Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, y como socios extrarregionales tiene a Argentina, Belice, Colombia, España, México, Panamá, República Dominicana y Taiwán.