La Comisión Europea (CE) propuso hoy una cooperación reforzada en materia de inmigración con Túnez, Marruecos y Egipto, que ayudará a combatir la llegada de indocumentados a los Veintisiete y facilitará la entrada de trabajadores, en función de las necesidades de los Estados miembros.

La medida forma parte de un paquete de iniciativas presentadas hoy por la comisaria responsable de Interior, Cecilia Malmstrom.

"Nuestro plan es desarrollar una cooperación más estructurada con los países del norte de África. Tanto a la UE como a esos países les interesa promover la movilidad y la buena gestión migratoria", dijo la comisaria.

Los acuerdos permitirán combatir la inmigración ilegal, ayudar al retorno voluntario de los inmigrantes, contratar la mano de obra que hace falta en el mercado europeo, mejorar el control de las fronteras y facilitar la readmisión de los indocumentados en sus países de origen.

En la práctica se traducirán en declaraciones políticas conjuntas entre la UE y los Estados miembros, y las autoridades del tercer país, que enumerarán las iniciativas en las que las partes se comprometerán a trabajar.

Cada acuerdo se hará "a medida", en función de las necesidades específicas.

Entre otras medidas, podrán incluir cuotas de trabajadores que los Estados miembros interesados estén dispuestos a acoger para cubrir puestos vacantes en sus territorios, el reconocimiento de las calificaciones profesionales o programas para facilitar la migración temporal y circular.

A los terceros países se les pedirá que combatan la inmigración irregular y que mejoren la cooperación con la agencia europea de control de fronteras (Frontex).

El objetivo último será promover las condiciones para facilitar una inmigración "más accesible y mejor gestionada" entre la Unión y el norte de África.

Malmstrom señaló que la CE confía en que otros países se sumen en el futuro a esta cooperación, que pretende apoyar la transición democrática y política en el Norte de África.

Los factores que Bruselas tendrá en cuenta a la hora de firmar estos acuerdos serán la relación entre los Veintisiete y el país en cuestión, la capacidad del país para gestionar los flujos migratorios y la voluntad del mismo de comprometerse en un diálogo constructivo para establecer esa asociación.

El informe que incluye estas propuestas será tratado por los jefes de Estado o Gobierno de la UE en la cumbre europea que tendrá lugar el próximo 24 de junio.