España fue el país de la Unión Europea (UE) que más accesos a su territorio de ciudadanos extranjeros rechazó en 2010, con 290.000 casos, según un informe comunitario hecho público hoy.

Al país le siguieron, muy de lejos, Polonia, con 22.800 entradas denegadas, y Reino Unido, con 16.300, según indica el texto, que recoge datos de Eurostat, la oficina de estadística comunitaria.

Del total de accesos rechazados en España, más de 280.000 se dieron en las fronteras terrestres, mientras que unos 8.000 tuvieron lugar en aeropuertos y 230 en las costas.

El documento señala que España fue uno de los países donde se emitieron más órdenes de expulsión de ciudadanos de terceros países, con 78.900 casos, solo superada por Grecia, con 132.000.

De los extranjeros a los que se ordenó abandonar España, cerca de 22.000 dejaron el país.

Además, España fue el pasado año el Estado miembro donde más extranjeros regresaron voluntariamente a sus países de origen, con más 6.700 casos, seguida de Austria (4.100) y Bélgica (2.700).

El informe desvela asimismo que, según datos provisionales, España fue el tercer país de la Unión que más permisos de residencia concedió a nacionales de terceros países el pasado año, más de 290.000, solo superada por Reino Unido (550.100) e Italia (326.000).

De los permisos concedidos en España, unos 242.000 se dieron por motivos de reunificación familiar, mientras que 26.700 tuvieron como origen una actividad remunerada y 22.000 se otorgaron para la realización de estudios en el país.

Por otra parte, en España se presentaron el pasado año unas 2.700 solicitudes de asilo, de las que más de 2.100 fueron rechazadas.