Estados Unidos registró una baja del 5,5 por ciento en crímenes violentos en 2010 en comparación con el año anterior, y un declive del 2,8 por ciento en crímenes contra la propiedad, informó hoy la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por su sigla en inglés).

Según el informe preliminar del FBI sobre crímenes violentos, Estados Unidos registró un descenso en asesinatos, violación, robo y asalto con agravantes, que constituyen las cuatro categorías de crímenes violentos que evalúa cada año la entidad federal.

El informe del FBI, que se base en datos entregados por más de 13.000 agencias policiales, señaló que el número de asesinatos bajó en 4,4 por ciento, el de violaciones en 4,2 por ciento, el de robos en 9,5 por ciento, y el de asalto con agravantes en 3,6 por ciento.

Los crímenes violentos también disminuyeron en todos los principales centros urbanos, aunque las ciudades con entre 250.000 y medio millón de habitantes registraron el mayor descenso, con una baja total de 6,9 por ciento.

En cuanto a los crímenes contra la propiedad, el informe del FBI indicó que el mayor descenso se registró en el robo de automóviles, con una baja de 7,2 por ciento, seguido por robo, con un descenso del 2,8 por ciento, y robo con allanamiento de morada, con 1,1 por ciento.

Las ciudades con al menos medio millón de habitantes fueron las que registraron el mayor descenso en crímenes contra la propiedad, con un cuatro por ciento.

La última vez que la tasa de crímenes violentos aumentó en EE.UU. fue en 2005, mientras que los crímenes contra la propiedad registraron su último aumento en 2002.

Para los analistas, el descenso de crímenes en todas las categorías refleja las mejoras en los programas policiales y los esfuerzos de prevención del crimen en todo el país.

Sin embargo, los expertos advierten de que la tasa de criminalidad podría aumentar si las autoridades efectúan recortes en los programas policiales ante las presiones presupuestarias en los gobiernos estatales.