Militantes de la opositora "Asamblea Popular" de Georgia se han vuelto a concentrar frente a la sede de la televisión pública en Tiflis tras los violentos enfrentamientos con la policía de esta mañana.

"Las cargas policiales no nos amedrentarán, seguiremos aquí hasta la última gota de sangre, hasta que el régimen antipopular del presidente georgiano, Mijail Saakashvili no sea apartado del poder", declaró Ninó Burdzhanadze, ex presidenta del Parlamento y ahora líder de "Asamblea Popular".

Según la ex correligionaria de Saakashvili, las protestas "se reanudarán a plena escala" durante la jordana de hoy.

Burdzhanadze indicó que durante la últimas 48 horas fueron detenidos más de 300 activistas de Asamblea Popular por toda Georgia.

Esta mañana la policía dispersó a los manifestantes opositores, congregados frente a la sede de la televisión pública, después de que un grupo de militantes opositores, armados con barras de plástico, atacó un vehículo de la policía.

Los tres policías que se encontraban en su interior tuvieron que ser hospitalizados, informó a Efe el portavoz del Ministerio de Interior de Georiga, Shotá Utiashvili.

En la carga se emplearon gases lacrimógenos y balas de goma.

Anoche la policía también cargó contra una manifestación similar en Batumi, ciudad portuaria a 380 kilómetros al oeste de la capital, Tiflis, después de que algunos de los manifestantes comenzaran a tirar piedras contra el edificio.

Esta madrugada, según Burdzhanadze, la policía irrumpió en la sede de Asamblea Popular en Batumi.

"Nuestros activistas fueron cruelmente apaleados", dijo Burdzhanadze, y llamó a responder a las represiones "con la acción".

"Ante la televisión pública deben reunirse todos los ciudadanos que amen a su país. Si no vienen, actuarán los que ya están aquí". amenazó.