El Gobierno de Honduras y el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) se alistan para la posible llegada del expresidente Manuel Zelaya, derrocado en 2009, el próximo 28 de mayo.

Mientras el presidente hondureño, Porfirio Lobo, dijo hoy que ya cumplió con lo que le correspondía para propiciar el regreso al país del exgobernante Manuel Zelaya, y que se le brindará seguridad como a cualquier otro expresidente, el FNRP promueve un apoteósico recibimiento.

En lo que respecta a la protección que se le brindará a Zelaya, el ministro hondureño de Seguridad, Óscar Álvarez, recordó hoy a los periodistas que el expresidente "no tiene ninguna orden de captura" y que al venir se le brindará la protección debida.

"Cuando él venga nosotros como Policía Nacional tenemos un mandato de la ley que nos obliga a ofrecerle seguridad a un expresidente", agregó Álvarez.

El alto funcionario enfatizó que la seguridad a Zelaya será igual a la que se le brinda a los exmandatarios Roberto Suazo Córdova, Carlos Flores, Rafael Callejas y Ricardo Maduro.

En caso de que Zelaya no quisiera la protección del Estado, tendría que formalizarlo por escrito, según Álvarez, quien está coordinando la operación de seguridad para el exgobernante con la Secretaría de Defensa.

"Si el expresidente Manuel Zelaya Rosales no quiere seguridad del Estado, él tendrá que firmar un documento donde diga 'no la quiero'; si la pide tendremos que dársela para garantizar su seguridad como expresidente del país", recalcó Álvarez.

Según el subcoordinador del FNRP, Juan Barahona, Zelaya arribará el 28 de mayo a Tegucigalpa hacia las 11.00 hora local (17.00 GMT), acompañado de varios de sus exministros y del canciller de Venezuela, Nicolás Maduro.

Extraoficialmente ha trascendido en medios locales de prensa que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y diplomáticos de otros países latinoamericanos acompañarían a Zelaya en su regreso a Honduras.

Barahona indicó hoy a medios locales de prensa que seguidores del exmandatario, quien es coordinador general del FNRP, se aglomerarán en la denominada plaza "Obed Murillo", frente al extremo sur del Aeropuerto Toncontín de Tegucigalpa, en un bulevar.

En ese sitio murió de un balazo en la cabeza el joven Obed Murillo, cuando el 5 julio de 2009 Zelaya intentó aterrizar en Tegucigalpa en un avión venezolano, lo que le impidieron los militares hondureños bloqueando la pista con camiones.

Miles de hondureños esperaban a Zelaya frente a la cabecera sur del aeropuerto, cuando se produjo la muerte de Murillo.

Zelaya fue derrocado y expulsado del país el 28 de junio de 2009, el mismo día que pretendía celebrar una consulta popular para reformar la Constitución, pese a que organismos del Estado le habían advertido que no lo hiciera porque estaba violentando la ley.

El expresidente, que desde el 21 de septiembre de 2009 hasta el 27 de enero de 2010 (cuando asumió Lobo) permaneció refugiado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, reside en República Dominicana en calidad de huésped.

Zelaya llegó por sorpresa a la legación diplomática brasileña, de la que salió acompañado el 27 de enero por Lobo y su homólogo de República Dominicana, Leonel Fernández, quien le llevó en su avión hacia Santo Domingo.