Medio centenar de personas, casi todos jóvenes, se manifestaron hoy en un ambiente festivo ante el edificio de la Embajada de España en Perú en solidaridad con las protestas que están teniendo en los últimos días en varias ciudades españolas.

Durante la hora y media que duró la protesta, no se registró ningún movimiento en la embajada y nadie salió a atender a los jóvenes manifestantes, en su mayor parte jóvenes en torno a los 30 años y trabajadores en empresas públicas o privadas de España radicadas en Perú, según explicó a Efe uno de los activistas, Juan Expósito.

Fueron abundantes los eslóganes repetidos por los manifestantes hasta quedar casi afónicos, como los ya oídos "No hay pan para tanto chorizo" o "Tanta formación para esta decepción", más algunos netamente locales como "El pueblo no se rinde, carajo" o "Esta embajada es nuestra plaza".

"Esto es una revuelta social, no ha contado con el apoyo de ningún partido o sindicato", recalcó Expósito, quien recordó que este movimiento de lucha también implica a los peruanos que trabajan en España, afectados como todos los demás por "los recortes que están haciendo las empresas privadas amparadas por el gobierno español".

Las pancartas de los convocados repetían algunos de los lemas más repetidos en España, como "Democracia real ya", "Recuperemos la dignidad"; "No soy antisistema; el sistema es antiyo", junto a otros propios como "Aún en la distancia, no nos callarán desde Perú".

La policía, discretamente apostada en las inmediaciones, no intervino en ningún momento, ya que los congregados no llegaron a cortar el tráfico en ningún momento.

Expósito, que destacó el carácter totalmente espontáneo de la actividad de hoy, dijo confiar en que se repita en las próximas semanas para que el movimiento no decaiga.