La Legislatura de Texas aprobó el sábado nuevos mapas electorales para definir los distritos en la cámara baja y el Senado, aunque varios críticos dijeron que el nuevo trazo viola los derechos de votación de las minorías y seguramente será impugnado en los tribunales.

Los legisladores deben redefinir los distritos de los 150 miembros de la Cámara de Representantes y de los 31 senadores cada 10 años, tras la divulgación de los datos del censo. El procedimiento suele derivar en pugnas partidistas y personales, cuando los legisladores tratan de conservar sus distritos.

Los republicanos tienen amplias mayorías en las dos cámaras. La disputa de este año se ha concentrado en el trazo de los distritos a fin de reflejar el rápido crecimiento de las poblaciones de hispanos y negros en Texas.

Estos nuevos mapas estarían vigentes para los comicios del 2012. Los republicanos que trazaron el mapa en la cámara baja dijeron que éste aumentaría el poder de voto de los latinos en por lo menos un par de distritos y crearía una demarcación adicional, donde los negros y los hispanos podrían tener un papel relevante dentro del área de Fort Worth.

Sin embargo, los demócratas argumentaron que los republicanos no crearon espacio para suficientes escaños dominados por las minorías, particularmente en el sur de Texas.

El representante Lon Burnam, demócrata por Fort Worth, consideró los mapas "ilegales, inmorales y erróneos".

Los republicanos aprovecharon el apoyo decisivo dado por el electorado a los conservadores en el 2010 para tomar una mayoría colosal de 101-49 en la cámara baja. Algunos legisladores y activistas republicanos querían definir el nuevo mapa y dar un control aún mayor a los conservadores, pero no pudieron sobreponerse a las leyes federales contra la discriminación ni a los cambios gigantescos en la población, que ha emigrado de zonas rurales hacia los suburbios.

El resultado es que una docena de republicanos que tienen ya un escaño en el estado, incluidos varios legisladores que desempeñaban su primer periodo, elegidos con un firme apoyo del movimiento conservador "tea party", se enfrentarían entre sí en el mismo distrito si deciden buscar la reelección.