La Guardia Costera de Estados Unidos informó hoy del cierre temporal de un trecho de 8 kilómetros del río Misisipi al tráfico fluvial tras el choque de cinco barcazas con un puente cerca del puerto de Baton Rouge, en Luisiana.

Se trata de la segunda vez que las autoridades estadounidenses deciden cerrar un tramo del Misisipi en lo que va de semana, ante el excepcional aumento del caudal del río.

No se han reportado hasta el momento daños ni heridos de consideración, según indican medios locales.

La Guardia Costera indicó que el incidente se produjo a las 14.00 hora local (19.00 GMT) cuando se rompieron los amarres de las barcazas, que contenían grano y quedaron sin control cerca de Baton Rouge, 130 kilómetros al noroeste de Nueva Orleans.

De estas, al menos tres acabaron hundidas mientras que las dos restantes continúan sin control.

La Guardia Costera aún no ha anunciado cuando se tiene previsto la reapertura al tráfico comercial.

El pasado fin de semana, las autoridades de Luisiana abrieron varias esclusas para desviar parte de las aguas del Misisipi hacia una zona rural y evitar que la crecida del río pueda causar una nueva inundación de Nueva Orleans.

La apertura del sistema de dique de Morganza se produce por primera vez en 38 años, y ha provocado la evacuación de cerca de 3.000 personas en los condados de Saint Martin y Saint Landry.

Una cadena de tormentas y el deshielo tras una temporada de nieve especialmente abundante ha causado una fuerte crecida del río Misisipi, el tercero más largo de América del Norte y el cuarto más caudaloso del mundo.

Las inundaciones causadas por la crecida, las peores en el centro del país en los últimos ochenta años, han motivado las evacuaciones de decenas de miles de personas a lo largo de la cuenca del Misisipi, en estados como Illinois, Tennessee o Kentucky.