Buena parte de la zona central de China padece actualmente la peor crisis energética en muchos años, con fábricas y zonas residenciales sometidas a apagones debido a que el suministro no alcanza a satisfacer la demanda, un problema que empeora con la sequía que ha reducido el nivel de los ríos y por consiguiente, la capacidad hidroeléctrica.

Las autoridades advierten que las fábricas de las pujantes zonas industriales del occidente de Shanghai podrían enfrentar mayor racionamiento de energía, mientras la demanda crece en los meses fuertes del verano y las generadoras de electricidad frenan su producción debido a los crecientes costos del carbón y del petróleo.

Aunque las lluvias veraniegas podrían aliviar la sequía en determinado momento, empero con el importante río Yangtsé por debajo de su mayor caudal para la navegación en algunos tramos, China parece llegar al límite de su crecimiento en un ambiente de escasez de recursos naturales.

Las plantas hidroeléctricas, que proveen alrededor de una quinta parte de la energía eléctrica en China y con los ríos secándose ha caído alrededor de un 20%, según dijo Tom Price analista en UBS.

El grupo industrial China Electricity Council ha estimado un déficit de energía eléctrica de 30 millones de kilowatts en el verano. Eso es sólo 3% de la capacidad generadora de China, pero la escasez se está concentrando en regiones claves para la manufactura como Zhejiang y Jiangsu, cerca de Shanghai.

La semana pasada el gobierno ordenó una suspensión en la exportación de diesel para ayudar a prevenir la escasez mientras las fábricas azotadas por los apagones incrementan el uso de generadores alimentados por combustible.

De acuerdo con reportes industriales, las fábricas petroquímicas y de plásticos y las pequeñas fábricas están entre las más afectadas. Pero Baosteel, una de las mayores acereras del país con sede en Shanghai, también está entre las compañías que se preparan para recortes en el suministro, reportaron el martes los medios de comunicación estatales.

Las compañías eléctricas chinas han sido reticentes a invertir en nuevos proyectos, mientras que plantas térmicas viejas y contaminantes han sido cerradas para conseguir mantener los objetivos ambientales.

El proveedor de energía eléctrica regional East China Grid Co. calcula que el déficit de electricidad podría alcanzar los 19 millones de kilowatts este verano en Shanghai y otras cuatro provincias cercanas, reportó el martes el periódico China Daily.

Lo peor será un déficit de más de 11 millones de kilowatts, o 16% de la demanda total, en Kiangsu, al norte de Shanghai por el río Yangtsé, donde la sequía ha disminuido el caudal a un nivel nunca visto, y ha detenido la navegación.

La sequía ha dejado casi secos a casi 1.400 lagos en Hubei, en la zona central de China, razón por la cual no se pueden usar o están virtualmente "muertos", dijo el Departamento de recursos Hidráulicos de la provincia.

El organismo agregó que unas 315.000 personas y 97.300 cabezas de ganado se están quedando sin agua potable.