El transbordador Endeavour despegó el lunes hacia la estación espacial internacional para iniciar la penúltima misión del programa de lanzaderas de la NASA, luego de que fuera resuelto un problema eléctrico que retrasó la misión más de dos semanas.

La congresista Gabrielle Giffords, herida en un atentado en Arizona, fue una de las cerca de 45.000 personas que acudieron a Cabo Cañaveral y sus alrededores para presenciar el despegue del Endeavour.

La nave desapareció tras las nubes apenas unos segundos después de despegar.
Justo antes de que la cuenta regresiva llegara a cero, el comandante Mark Kelly hizo unas declaraciones patriótica: "En el ADN de nuestro gran país está el alcanzar las estrellas y explorar. No debemos detenernos".

"A todos los millones de personas que nos ven hoy, incluso nuestros cónyuges, hijos, familiares y amigos, les damos las gracias por su apoyo", agregó.

Durante la misión de 16 días, los seis hombres que viajan en el transbordador llegarán a la estación espacial el miércoles.

Instalarán un instrumento magnético de 2.000 millones de dólares que buscará antimateria y la energía oscura en el universo. También llevarán partes de repuesto para la base orbital.
La legisladora de Arizona todavía está en proceso de rehabilitación en un hospital de Texas para recuperarse de una herida de bala en la cabeza en un intento de asesinato hace poco más de cuatro meses.

La nave está bajo el mando de Mark Kelly, esposo de Giffords, quien volvió desde Houston para presenciar el segundo intento de despegue.

La congresista de Arizona, al igual que las familias de los otros cinco astronautas de la misión, vieron el despegue en privado, fuera de la vista de las cámaras.

Ella y su esposo se despidieron cara a cara el domingo.
"¿Quién está listo para el mejor espectáculo en la Tierra?", preguntó el equipo de la legisladora en un mensaje de Twitter antes del despegue.

El despegue generó un tipo de emoción pocas veces visto en la costa espacial de la Florida. La NASA está llegando al final de su programa de transbordadores de 30 años de edad, antes de embarcarse en algo nuevo.

Los astronautas estadounidenses, mientras tanto, seguirán viajando a la estación espacial, pero a bordo de cohetes rusos Soyuz. Las empresas privadas esperan tomar el relevo, pero esos planes aún están a varios años de distancia.

El Endeavour será retirado a un museo de Los Angeles.

El último vuelo del programa de transbordadores de la NASA estará a cargo del Atlantis, previsto para julio.

Después de eso, el Atlantis permanecerá en el Centro Kennedy, donde se exhibirá en el complejo para visitantes. El transbordador Discovery será transportado a un hangar del Museo Smithsoniano en las afueras de Washington DC.

Follow us on twitter.com/foxnewslatino
Like us at facebook.com/foxnewslatino