La presión aumentó el viernes en contra de Moamar Gadafi en su propia fortaleza en la capital de Libia con el incremento de ataques aéreos de la OTAN y una mayor escasez de combustible y víveres.

Un activista dijo el viernes que también se ha registrado una ola de manifestaciones en contra del gobierno libio en varios vecindarios de Trípoli durante esta semana — una señal de descontento que antes enfrentaba una política de cero tolerancia y fuerza bruta.

Mientras tanto, los grupos rebeldes que luchan contra Gadafi recibieron un gran impulso político desde el extranjero.

Gran Bretaña prometió proporcionarles equipo de uso exclusivo de la policía y el gobierno del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, invitó a una delegación rebelde a la Casa Blanca para sostener negociaciones el viernes.

El estruendo de dos ataques de la OTAN pudo ser escuchado en la capital del país el viernes por la mañana. Se desconoce cuáles fueron los objetivos.

Una ronda de ataques aéreos de la OTAN hicieron blanco el jueves contra el complejo fortificado de Gadafi en Trípoli.

Horas antes, el mandatario libio apareció en la televisión del Estado por primera vez desde que su hijo murió en un ataque hace dos semanas. Antes de su presentación, se rumoró que Gadafi estaba muerto o herido.

Funcionarios libios mostraron a los reporteros imágenes de los daños de los ataques aéreos, y uno de ellos dijo que Gadafi y su familia abandonaron desde hace tiempo el complejo Bab al-Aziziya. Un misil al parecer se impactó en una especie de refugio subterráneo en el complejo — un extenso conjunto de edificios rodeado por muros de concreto.

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Michael reportó desde el Cairo. Los reporteros de Associated Press Michelle Faul en Bengasi y Slobodan Lekic en Bruselas contribuyeron con este despacho.