Israel paralizó actividades el lunes por la mañana mientras ululaban durante dos minutos sirenas antiaéreas en todo el país en un tributo a los seis millones de judíos que perecieron en el Holocausto nazi.

Los transeúntes y autobuses se detuvieron en las calles, y los automovilistas se estacionaron en las orillas de las carreteras e inclinaron sus cabezas durante este rito anual con el que se conmemora el Día de la Remembranza del Holocausto.

Conforme a la tradición, diversos medios difundieron música lúgubre así como relatos de supervivientes del Holocausto, 200.000 de los cuales viven en Israel y cuyo número disminuye con rapidez.

El genocidio concluyó en 1945 con la derrota de la Alemania nazi ante los aliados. Sin embargo, el exterminio que realizaron los nazis de casi un tercio de la población judía en el mundo persiste como un trasfondo firme en Israel.

Durante una ceremonia efectuada el domingo por la noche al inicio de la conmemoración, el primer ministro Benjamin Betanyahu hizo un paralelismo entre los nazis que pretendían exterminar el pueblo judío y los pronunciamientos de Irán para la destrucción de Israel. La conmemoración dura 24 horas a partir de la puesta del sol del día anterior.

La lección más importante del Holocausto para el pueblo judío es que "si alguien amenaza con destruirnos, no debemos ignorar esa amenaza", expresó Netanyahu.

Después del sonido de las sirenas antiaéreas a media mañana, las autoridades israelíes y supervivientes del Holocausto asistieron a la ceremonia oficial de colocación de una ofrenda en el Yad Vashem, el museo del Holocausto en Jerusalén.