El primer ministro italiano Silvio Berlusconi combinó el lunes sus obligaciones de gobernante con las de acusado durante su comparecencia ante un tribunal para defenderse del cargo de fraude fiscal que se le imputa por una operación vinculada a su imperio de medios.

Cerca del final de la audiencia matutina de casi cuatro horas, Berlusconi explicó a puerta cerrada en el tribunal la forma como se compran y venden los derechos televisivos, dijo su abogado defensor Niccolo Ghedini.

La audiencia preliminar será determinante para decidir si se procesa a Berlusconi por el cargo de fraude fiscal, en lo que constituiría el cuarto juicio activo en su contra. El juez podría emitir su fallo a finales de mes.

En el caso que ha recibido el nombre de Mediatrade (transacciones de medios), se afirma que Berlusconi y otros 11 acusados pagaron una cantidad en exceso por derechos televisivos y se embolsaron la diferencia.

Berlusconi rechaza que haya obrado de manera indebida y afirma que los fiscales de Milán tienen motivos políticos y pretenden echarlo del poder. El gobernante se comprometió a asistir a las audiencias conforme se lo permitan sus deberes oficiales.

Con cuatro casos vigentes en su contra, Berlusconi tiene programadas fechas de comparecencia todos los lunes hasta finales de julio.