Decenas de personas saludaron hoy a su paso el "Papamóvil" que Juan Pablo II usó en sus dos visitas a El Salvador y pidieron al papa Wojtyla paz para su país, que vivió una guerra civil entre 1980-1992 y ahora sufre los embates de la delincuencia con un promedio de once asesinatos a diario.

"Al papa Juan Pablo II le pediría paz, principalmente la paz de la delincuencia, que los 'mareros' (pandilleros) recapaciten, que no haya muchos secuestros ni asesinatos en estos días", declaró a Efe Luisa mientras esperaba junto con su hija la llegada del vehículo que este sábado volvió a salir en honor a Karol Wojtyla.

También Carol y Rodrigo, ambos de 15 años, dijeron esperar que ruegue por la paz y que no haya pobreza, mientras que uno de sus compañeros, David, clamó porque no haya corrupción.

Numerosos capitalinos se vieron sorprendidos por una caravana que acompañó al "Papamóvil" en su recorrido por varias calles de San Salvador, en el que estuvo escoltado por integrantes del Ejército, conductores particulares y motociclistas.

Mujeres, hombres y principalmente niños saludaban el camión que en el año 1982 fue remodelado por la Fuerza Armada salvadoreña para recibir al Sumo Pontífice en 1983 y 1996, y que esta vez lucía una imagen de Juan Pablo II.

Mientras, en la parroquia "San José de la Montaña", numerosos feligreses esperaban el "Papamóvil", entre ellos un grupo de jóvenes que se trasladó desde la localidad de Mejicanos (tres kilómetros al norte de San Salvador) para elaborar en honor a Wojtyla una alfombra de las mismas que decoran las calles para el paso del Santo Sepulcro en Semana Santa.

"Es el Papa de los jóvenes y él luchó mucho por nosotros, luchó mucho por lo que creemos", declaró Claudia a Efe, quien explicó que la alfombra que diseñaron recrea el momento de la vida de Wojtyla, como su consagración y sus encuentros con la también fallecida Madre Teresa de Calcuta y el asesinado monseñor Óscar Arnulfo Romero, entre otros.

El vicario de la Arquidiócesis de San Salvador, Jesús Delgado, describió, por su parte, a Juan Pablo II como un hombre que le abrió el camino a la reconciliación de este país, que en su primera visita atravesaba una guerra civil que se cobró más de 75.000 vidas.

"Él vino a abrirnos el camino de la paz y nos dijo: 'Yo sé que ustedes no van a poder hacer las cosas muy rápidamente, pero actúen como artesanos, sean pacientes; pacientes, pero constantes en buscar la paz, aunque cueste mucho", afirmó Delgado, y destacó que la gente ya daba a Juan Pablo II como santo el mismo día de su muerte.

El nuncio apostólico en El Salvador, Luigi Pezzuto, calificó como "un acto muy grande" la actividad organizada hoy y recordó que el papa Wojtyla visitó por primera vez a El Salvador dos años después del atentado en su contra.