Cientos de inmigrantes marcharon por las calles de Nueva York el domingo para exigir una reforma migratoria y la defensa de sus derechos laborales.

Dos marchas del Primero de Mayo — conocido como "May Day", en inglés — se unieron en Foley Square, frente a los edificios federales de la ciudad. Los inmigrantes, muchos de los cuales eran hispanos, usaron altavoces, banderas, trompetas y tambores, portaban carteles que decían "Ningún ser humano es ilegal" y "Somos trabajadores, no criminales".

"Estamos aquí en contra de las deportaciones y a favor de la legalización, pero también porque los inmigrantes estamos unidos a los trabajadores y a los sindicatos", dijo Teresa Gutiérrez, una de las líderes de la Coalición Primero de Mayo que organizó una de las marchas.

Los manifestantes pidieron al presidente estadounidense Barack Obama una reforma de las leyes migratorias que abra el camino para la legalización de los 11 millones de indocumentados que se calcula viven en el país.

"Hay un fuerte desempleo. Estamos aquí luchando contra recortes presupuestarios en educación y salud", dijo Víctor Toro, un activista chileno que representa el grupo La Peña del Bronx. "Podemos contribuir, pero necesitamos una legalización, sin ningún tipo de condiciones".

Después del colapso de una propuesta de reforma migratoria en el Senado en el 2007, activistas y políticos han seguido empujando para que el Congreso reconsidere el asunto.

El representante demócrata de Illinois, Luis Gutiérrez, y el senador de Nueva York, Charles Schumer, han presentado nuevos planes, pero hay expertos que opinan que el tema sigue congelado en Washington.

A ritmo de tambores, bailes, y gritos como "Obama escucha, el pueblo está en la lucha" y "Primero de mayo, día del proletario", los inmigrantes destacaron que se unen a los trabajadores más desfavorecidos.

"La lucha es para el trabajador que no cuenta con un sindicato, para que así tenga una voz", dijo la puertorriqueña Minelva Solla, miembro del sindicato 1199 que representa a empleados del sector de la salud. "Estamos aquí apoyando, para que la gente sepa que los trabajadores somos fuertes".

En los estados de Nueva Jersey y Connecticut también se celebraron marchas para celebrar el Día Internacional de los Trabajadores.

En Miami, una veintena de inmigrantes rechazó los proyectos de ley de inmigración que serán analizados por la cámara legislativa en los próximos días.

"Pedimos que las leyes antiinmigrantes no vengan a Florida", dijo a la AP María Cristina Ibarra, una inmigrante mexicana indocumentada de 52 años que se encontraba en uno de los vehículos que al son de las cornetas rompió el silencio de la calurosa siesta de Miami.

La colorida caravana llevaba banderas de Honduras, Guatemala, Ecuador, Cuba, México y Estados Unidos; y carteles que decían "Todos somos migrantes que venimos a trabajar, no a pedir nada gratis".

Ibarra afirmó que las leyes "van a afectar la economía y a dejar a familias destrozadas... Cualquier persona (con sospechas de ser indocumentada) va a ser detenida "por la policía, señaló.

La protesta fue convocada por la Coalición de Organizaciones Latinas por una Reforma Migratoria Integral, un día antes de que la iniciativa SB2040 sea considerada por el pleno del Senado estatal.

La SB2040 establece que la policía firme convenios con el Departamento de Seguridad Interna que la autorizan a verificar el estatus migratorio de personas detenidas.

También exige a las empresas utilizar el programa E-Verify, una base de datos nacional que permite verificar el estatus legal de las personas que se contratan.

Si el Senado aprueba, el proyecto pasará a la Cámara de Representantes que deberá votarlo antes del 6 de mayo, día en que concluyen las sesiones legislativas anuales que se realizan en la capital estatal, Tallahassee.

La Cámara podría también optar por aprobar su propio proyecto, el HB7089, que ya fue aprobado por un comité y que incluye como delitos el no portar documentos y autoriza a la policía a investigar el estatus migratorio de cualquier persona sospechosa de ser indocumentada.

Obliga a los empleadores a usar el E-Verify; y autoriza a cualquier persona a presentar quejas ante la fiscalía cuando se sospecha que una empresa ha contratado a trabajadores indocumentados.

Los activistas estiman que en la Florida — donde hay cerca de 750.000 inmigrantes indocumentados — los efectos económicos de la aprobación de las iniciativas serían "devastadores" ya que representarían pérdidas superiores a los 45.000 millones de dólares.

Durante su gira por Miami la semana pasada, Obama intensificó la semana pasada sus exigencias para cambiar las leyes migratorias del país y prometió que trabajará para que los estudiantes indocumentados puedan convertirse en ciudadanos estadounidenses.

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Gisela Salomón reportó desde Miami