Los organismos reguladores de Estados Unidos investigan la posibilidad de que varios bancos importantes del país no hayan supervisado apropiadamente las transacciones a través de ellos, lo que pudo haber permitido que los delincuentes pudiesen lavar dinero, según un reportaje del diario New York Times.

El periódico citó a funcionarios que hablaron bajo condición de guardar el anonimato.

La Oficina de la Contraloría de Moneda (OCC, por sus siglas en inglés), la agencia federal que supervisa a los bancos más grandes, encabeza una investigación por lavado de dinero, según el rotativo.

El reportaje dice que la OCC podría realizar alguna acción contra JPMorgan Chase & Co., y que también investiga a Bank of America Corp. El lavado de dinero permite que fondos, frecuentemente obtenidos de manera ilegal, parezcan provenir de otras fuentes.

La OCC y los bancos JPMorgan y Bank of America declinaron hacer declaraciones por el momento.

La rama financiera lucha actualmente para reparar su imagen pública. Cuatro años después de la crisis financiera, los bancos están sujetos a un escrutinio cada vez mayor y los reguladores están bajo presión para demostrar que no se les está filtrando alguna actividad cuestionable.

Meses atrás, el banco británico Barclays PLC resolvió denuncias en su contra de haber manipulado una tasa clave de interés global.

Standard Chartered PLC, también con sede en el Reino Unido, acordó resolver las denuncias de haber procesado incorrectamente dinero para Irán, presentadas por el Departamento de Servicios Financieros de Nueva York después que el banco informó voluntariamente a los reguladores que estaba revisando esas prácticas. En el segundo trimestre, JPMorgan sorprendido accionistas con una pérdida inesperada.