Un hombre que había regresado de un viaje a Alemania es el segundo caso de infectado por la bacteria "E.coli" en Polonia, informó hoy el Ministerio de Sanidad.

Ambos infectados permanecen ingresados en un hospital de Szczecin (noroeste de Polonia, junto a la frontera germana), donde la mujer hospitalizada días atrás evoluciona favorablemente y hoy ya ha abandonado la unidad de cuidados intensivos.

El ministerio de Sanidad polaco ha reiterado que la situación es de normalidad, aunque ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que extreme las medidas de higiene personal, lavado frecuente de manos y de frutas y verduras antes de su consumo.

Para la titular de Sanidad, Ewa Kopacz, estas simples prácticas pueden reducir la probabilidad de infecciones.

Mientras, los productores de hortalizas polacos lamentan el "pánico al pepino" que se ha apoderado de los consumidores del país centroeuropeo, y ya hablan de una caída "dramática" de las ventas de este producto.

"Si normalmente vendo a la semana entre 30 y 35 toneladas de pepinos, en este momento no supero las cinco toneladas", explicó a la cadena de televisión TVN CNBC el productor polaco Jozef Chrzan.

"Es pronto para valorar las pérdidas", dijo el ministro de Agricultura, Marek Sawicki, quien admitió que el mercado está sufriendo una grave crisis, acentuada por el embargo a la importación de verdura de la UE impuesta por la vecina Rusia.

"De momento no hay ninguna información que indique que la calidad de productos alimenticios en nuestro país esté amenazada", afirmó.

"No sabemos siquiera cuál es la fuente del origen de la bacteria, y puede resultar que esté fuera de los alimentos", insistió Sawicki, quien lamentó que, a pesar del desconocimiento, "los productores de verduras ya se han visto perjudicados".

Según publica hoy el diario "Gazeta Wyborcza", el titular de Agricultura ha anunciado que, siguiendo el ejemplo español, apoyará las reclamaciones de indemnizaciones de los agricultores polacos.