Decenas de miles de camboyanos salieron hoy a las calles de Phom Penh para despedir al exmonarca y padre de la independencia, Norodom Sihanuk, cuyos restos serán hoy incinerados cerca del Palacio Real.

Vestidos de blanco y negro, los asistentes, algunos con fotografías del antiguo rey, quemaron incienso y colocaron velas y flores en el lugar de la cremación de Sihanuk, que murió el pasado 15 de octubre de un ataque al corazón en un hospital de Pekín.

Su viuda, la reina Monique, y el actual rey, Norodom Sihamoni, serán los encargados de encender la pira funeraria en el campo Meru, en referencia a la montaña mítica hindú.

Las cenizas serán arrojadas en la confluencia de tres ríos en la capital y parte serán conservadas en una urna en Palacio.

Los ritos funerarios en camboya son budistas, aunque con elementos de origen hindú.

El pasado viernes, la multitud acompañó a la procesión del féretro dorado con los restos de Sihanuk desde el Palacio Real hasta el campo Meru.

La procesión, cortejado por monjes budistas, estuvo presidida por el primer ministro, Hun Sen, la viuda del monarca y el rey, vestido de blanco y con la cabeza rapada en señal de duelo.

Sihanuk, que falleció cuando estaba a punto de cumplir los 90 años, fue una figura clave durante uno de los periodos más convulsos en la historia camboyana.

Fue coronado rey por primera vez en 1941, cuando aún no había cumplido los 19 años, y desde el Trono condujo a Camboya hasta la independencia de Francia, en 1953.

Dos años más tarde, abdicó para dedicarse a la política y llegó a ser primer ministro y hasta jefe del Estado, aunque con el título de príncipe y no de rey.

En 1970 fue depuesto mediante un golpe de Estado apoyado por Estados Unidos y Sihanuk se alió con el Jemer Rojo, aunque fue puesto bajo arresto domiciliario cuando los revolucionarios de Pol Pot llegaron al poder en 1975.

Tras la invasión vietnamita y expulsión de los jemeres rojos cuatro años más tarde, Sihanuk vivió exiliado en Corea del Norte y en China hasta que fue proclamado de nuevo rey en 1993.

En 2004 abdicó a favor de su hijo Norodom Sihamoni y fijó su residencia oficial en la ciudad de Siem Reap, al noroeste de Camboya, aunque con regularidad viajaba a Pekín para recibir los cuidados de los médicos chinos.