El buque oceanográfico ruso Akademik Tryoshnikov, el más moderno en este campo del país europeo, recaló hoy en Montevideo para mostrase al público uruguayo y exhibir su tecnología en su última etapa antes de dirigirse a la Antártida en su primera misión científica.

Este buque, al servicio del Instituto para la Investigación del Ártico y el Antártico ruso, es considerado como uno de los punteros en tareas de investigación, logística y arqueología marítima.

La embarcación se dirige al continente de hielo para llevar suministros a las bases allí instaladas, reemplazar al personal y detectar "componentes especiales en el agua de la región y analizarla", dijeron a Efe sus tripulantes.

El Akademik Tryoshnikov, bautizado en honor a un investigador antártico ruso, recaló en Montevideo, donde permanecerá hasta el jueves, en su primer viaje hacia la Antártida desde su puerto de origen de San Petersburgo.

El viaje servirá para probar si el barco está en condiciones óptimas para realizar expediciones en regiones polares y su objetivo para los próximos años será detectar, según explicaron a Efe miembros de la tripulación.

Con 134 metros de eslora y una capacidad para 60 tripulantes y 80 pasajeros, el buque cuenta además con seis laboratorios de diferente tipología: química, ecológica, biológica y microbiológica, además de contar con capacidad para dos helicópteros con sus respectivos helipuertos.

Miembros de la tripulación explicaron que es necesario contar "como mínimo" con un helicóptero en este tipo de buques por seguridad, ya que este tipo de expediciones suponen "un importante riesgo" para los científicos y la tripulación que viajan a bordo, debido a las "extremas condiciones climáticas" de la región.

Durante el día de hoy los montevideanos pudieron acceder a la embarcación con total libertad y perderse en sus laberínticos pasillos, observar el centro de control con sus botones, pantallas y mapas, entrar en los laboratorios y hasta visitar el comedor, donde sorprendieron a varios tripulantes que los observaron con curiosidad.

Los que más disfrutaron de la jornada de puertas abiertas fueron los niños, quienes por unos minutos se sintieron científicos en busca de aventuras por el territorio antártico.

El Akademik Tryoshhnikov hizo una sola escala, en Alemania, desde que saliera de aguas rusas el 21 de diciembre, y desde allí se dirigió al océano Atlántico hasta atracar en el puerto de Montevideo, en donde también se abastecerá de alimentos y combustible.