La oficina de extranjería de Bélgica ha emitido un dictamen contrario a dar la nacionalidad al empresario francés Bernard Arnault, lo que supone un obstáculo importante aunque no definitivo en dicho proceso, publica hoy el diario flamenco "De Morgen".

Arnault, dueño de la firma de artículos de lujo Louis Vuitton Moët Hennessy y uno de los hombres más ricos de Europa, inició en julio pasado los trámites para obtener la nacionalidad belga, después del anuncio del presidente de Francia, François Hollande, de incrementar la fiscalidad sobre las grandes fortunas.

La oficina de extranjería es una de las tres entidades competentes para conceder la nacionalidad belga, junto con el Tribunal federal y el Consejo de Seguridad del Estado, que deberán pronunciarse al respecto el mes próximo, informa ese rotativo.

El dictamen contrario de la citada oficina se debe a que Arnault no ha podido probar que haya tenido su residencia principal en Bélgica durante tres años, requisito para obtener la nacionalidad.

Las tres partes deben pronunciarse favorablemente para que el expediente de nacionalización siga adelante, aunque los solicitantes pueden pedir una revisión del informe negativo o empezar de nuevo el proceso al año siguiente.

Otros medios belgas revelaron el pasado martes la investigación abierta por un tribunal de Bruselas ha abierto una sobre varias empresas creadas en este país por Arnault, que se habrían beneficiado de las ventajas fiscales para aumentar su capital.

El dueño de la firma de artículos de lujo Louis Vuitton Moët Hennessy fue uno de los primeros casos sonados de "exilio fiscal" en Bélgica a raíz del aumento de la presión fiscal en Francia, y ha sido seguido por otros como el también empresario y heredero de la casa de champán que lleva su nombre, Hugues Taittinger, o el actor Gérard Depardieu.