Miles de ciudadanos uruguayos marcharon hoy por el centro de Montevideo para decirle "definitivamente no al racismo" y en solidaridad con la joven activista negra Tania Ramírez, ingresada en un hospital tras sufrir una paliza a manos de cinco mujeres blancas.

Numerosos integrantes de la comunidad afrouruguaya participaron en la marcha, en la que también pudo verse a representantes del Gobierno, de todas las fuerzas políticas con representación parlamentaria y numerosas organizaciones sociales como el Comité Central Israelita de Uruguay, entre otros.

La idea de marchar en protesta por lo sucedido con Ramírez surgió el pasado lunes en las filas de la organización Mizangas de mujeres afrouruguayas a la que pertenece la mujer agredida, una destacada militante social y cultural del mundo negro en Uruguay y funcionaria del Ministerio de Desarrollo Social.

Según explicó a Efe Chavela Ramírez, tía de la víctima y también una reconocida representante de la comunidad afrouruguaya, la marcha quiere "expresar definitivamente un no al racismo en el Uruguay".

"En este país pasan muchas cosas que no se dicen. Así, del mismo modo que se decía hace treinta años que en Uruguay no había negros, decimos que sí, que en Uruguay hay negros, desde 1680 y ya estamos en 2012. Ya desde antes de que esto fuera Uruguay, nuestra sangre, nuestros ancestros poblaban acá", recordó Ramírez.

Por su parte, el ministro de Desarrollo Social Daniel Olesker, que participó en la movilización, dijo a Efe que su país "tiene todavía síntomas muy importantes de discriminación racial como colectivo" una situación que se expresa todavía "de distintas maneras" como con la agresión a Tania.

"También se ve la discriminación en el mercado laboral, por ejemplo. De hecho nosotros acabamos de aprobar una ley que da cupos laborales a afrodescendientes, porque aún existe una discriminación negativa que necesita una discriminación positiva para corregirse", dijo.

Aún así, el ministro se mostró satisfecho por la respuesta a esta movilización desde todos los sectores sociales y políticos, y subrayó que servirá para poner "en la conciencia de todos que no se actúa como se piensa".

Ramírez fue agredida el sábado a la salida de una discoteca, aparentemente tras una disputa al salir de un club nocturno por conseguir los servicios de un taxi con un grupo de cinco mujeres, entre las que había una madre y su hija.

Ramírez fue duramente golpeada y tuvo que ser internada en la unidad de cuidados intensivos de un hospital de Montevideo, donde se informó de que su vida no corre peligro aunque sufrió graves golpes en el hígado que demandarán varios días de recuperación.

Según el último censo realizado en Uruguay, del año 2011, en el país viven unos 255.074 afrodescendientes, que equivalen aproximadamente al 7,8 % de la población total.