El Cinco de Mayo en Estados Unidos se ha vuelto una celebración de todo lo mexicano, desde la música de mariachi hasta los sombreros, conmemorada por escuelas, políticos y compañías que venden desde frijoles hasta cerveza.

Sin embargo, a pesar de lo que dicen los anuncios en las ventanas de los bares que invitan a beber, el Cinco de Mayo no es el Día de la Independencia de México, ni es una conmemoración de enorme relevancia en el país vecino, excepto en el estado mexicano de Puebla, donde la celebración surgió por una complicada y fugaz victoria militar sobre las tropas invasoras francesas en 1862.

Sin embargo, eso no es motivo para arruinar la fiesta.

En Houston, una compañía de ballet folclórico celebrará el Cinco de Mayo interpretando bailes tradicionales mexicanos en un parque. La ciudad de Nueva York cerrará partes del Hárlem hispano y de Queens para instalar ferias callejeras y ondearán banderas mexicanas en edificios y automóviles.

Albuquerque honrará el día con un concierto de mariachis, y con taxis gratuitos para quienes muestren su amor por México con demasiada cerveza Dos Equis o tequila. Incluso West Des Moines, Iowa, tiene un festival con comida, artesanías y música mexicanas.

La celebración se ha propagado más al norte aun cuando la mayoría desconoce su relación con la Guerra Civil estadounidense, con la abolición de la esclavitud y con la propugnación de los derechos civiles para los negros.

Aunque con frecuencia se confunde con el Día de la Independencia de México (que en realidad es el 16 de septiembre), el Cinco de Mayo conmemora la Batalla de Puebla de 1862, en la que un improvisado ejército formado en su mayoría por indígenas venció a las fuerzas invasoras francesas de Napoleón III.

Durante el Movimiento Chicano de la década de 1970 en Texas y California, los mexicanoestadounidenses adoptaron la fecha por su significado, de David contra Goliath, para usarla como inspiración para la lucha por los derechos civiles.

Con los años, la celebración fue adoptada por las cerveceras como un medio para penetrar en el creciente mercado latino, aun cuando sus orígenes históricos son grandemente desconocidos.

David Hayes Bautista, profesor de Medicina y Servicios de Salud en la Universidad de California en Los Angeles y autor del libro "El Cinco de Mayo: An American Tradition" (El Cinco de Mayo: Una tradición estadounidense), dijo que la historia de la festividad se remonta a la fiebre del oro, cuando miles de migrantes de México, Centro y Sudamérica llegaron a California durante la Guerra Civil.

De acuerdo con periódicos de la época editados en español, este primer grupo de latinoamericanos en tierra estadounidense se identificó con la lucha del ejército de la Unión contra la Confederación, y con frecuencia escribía textos sobre los males de la esclavitud. Hayes Bautista dijo que estos inmigrantes latinos estaban preocupados por la falta de progreso de la Unión y por el interés de Napoleón III en ayudar al bando sureño.

"No fue sino hasta que se supo sobre la Batalla de Puebla que recibieron las buenas noticias que querían", dijo Hayes Bautista. "Como Napoleón III estaba vinculado con la Confederación, vieron la victoria como la primera señal de que podían ganar".

No lo hicieron, claro, al menos no por unos años. Luego de la Batalla de Puebla, las fuerzas francesas vencieron a México y entronizaron como emperador al archiduque de Habsburgo, Maximiliano. Las fuerzas mexicanas capturaron a Maximiliano cinco años después y lo fusilaron.

Sin embargo, en los años posteriores, los latinos de California y el noroeste de Estados Unidos celebraron el Cinco de Mayo con desfiles de personas ataviadas en uniformes de la Guerra Civil y con discursos sobre el significado de la Batalla de Puebla en la lucha por la abolición de la esclavitud, dijo Hayes Bautista.

El vínculo entre el Cinco de Mayo y la Guerra Civil estadounidense se mantuvo hasta la Revolución Mexicana, la cual provocó otra ola de migración de México hacia Estados Unidos. Esos inmigrantes no tenían conexión con el Cinco de Mayo, excepto que los latinos estadounidenses lo celebraban.

"Ahí fue cuando tomó su dimensión de David contra Goliath, indígenas que vencieron a una potencia europea, y tomó un nuevo significado", dijo Hayes Bautista. "Los lazos con la Guerra Civil se disiparon".

La fecha recibió otra sacudida durante la Segunda Guerra Mundial, cuando se implementó la "política del buen vecino" por parte del gobierno de Estados Unidos para mejorar la relación con México, y durante el Movimiento Chicano, cuando activistas mexicanoestadounidenses adoptaron el día para reforzar sus demandas de respeto a los derechos civiles.

Dos golpizas propinadas por policías contra quienes celebraban el Cinco de Mayo —una en Houston en 1978 y otra en Washington D.C. en 1991— derivaron en motines y provocaron protestas y llamados por parte de defensores de comunidades latinas para que se promulgaran reformas.

La celebración se extendió más allá del suroeste estadounidense, conforme más latinos se movieron a otras zonas del país. Alyssa Gutiérrez, una maestra de 35 años originaria de Robstown, Texas, y que ahora vive en Hárlem, dijo que el Cinco de Mayo era casi imperceptible cuando se mudó a Nueva York en 1998. "Ahora hay restaurantes mexicanos en casi cada cuadra y todos hacen algo el 5 de mayo, casi siempre relacionado con una pelea de box", dijo Gutiérrez.

Jody Agius Vallejo, profesora de Sociología de la Universidad del Sur de California y autora de "Barrios to Burbs: The Making of the Mexican-American Middle Class" (De los Barrios a los Suburbios: La confección de la clase media mexicanoestadounidense), dijo que el Cinco de Mayo ahora es utilizado por los mexicanoestadounidenses transculturizados como una manera de exhibir su identidad étnica.

"Es muy similar a cómo los irlandeses-estadounidenses celebran el Día de San Patricio", dijo Vallejo. "Una manera de honrar sus orígenes es celebrar este día, aun cuando la mayoría no sepa por qué".

Sin embargo, no todos participan. "Para otros", añadió, "esta celebración es vista como una especie de broma, porque sienten que su cultura es usurpada y explotada".

Hayes Bautista dijo que, como el tema y el enfoque del Cinco de Mayo ha cambiado varias veces, no sería una sorpresa que cambiara de nuevo.

"Nadie se ha adueñado del Cinco de Mayo", dijo Hayes Bautista. "Y nadie lo hará nunca".

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