Con un fuerte llamado a intensificar la lectura a nivel regional y a que los lectores den el paso definitivo a la digitalización del libro, la nueva forma de consumo literario, se inauguró esta noche la XXXI Feria Internacional del Libro de Santiago.

"Sin duda, este es el evento cultural más importante del año en nuestro país, en el que esta vez el invitado de honor es Bolivia", señaló en un breve discurso el ministro de Cultura de Chile, Luciano Cruz-Coke.

El ministro recordó que alrededor de 400 escritores y más de 500 actividades culturales contempla la programación de esta edición, que estará abierta hasta el 13 de noviembre "en la que chicos y grandes tendrán la oportunidad de empaparse de cultura".

Cuando iba en la mitad de su discurso una veintena de estudiantes se levantó de sus asientos y comenzó a gritar consignas en favor del movimiento estudiantil, que ya se extiende en Chile por cinco meses en demanda de una mejor educación pública gratuita y de calidad.

Sólo la intervención de Arturo Infante, presidente de la Cámara Chilena del Libro, permitió que los estudiantes se volvieran a sentar y el ministro terminara con su discurso.

En tanto, el viceministro de cultura de Bolivia, Ignacio Soqueré Tomichá, quien entregó los agradecimientos en nombre del gobierno del presidente Evo Morales, manifestó: "Tengan la seguridad de que en mi país lo recibirán tan generosamente como ustedes nos han recibido aquí".

Por su parte, Arturo Infante dijo que la Feria Internacional del Libro es el encuentro cultural y literario más importante que se celebra en Chile, el que contempla además charlas, teatro, talleres, exposiciones, cine, conciertos, mesas redondas y el lanzamiento de nuevos libros.

Una de las grandes novedades de esta edición literaria será el Salón del Libro Digital.

"Acorde al vertiginoso avance de las nuevas tecnologías, este salón permitirá al público conocer más acerca de esta nueva forma de consumo literario", precisó Infante.

Añadió que en este sentido, la Cámara Chilena del Libro ha convocado a una variedad de empresas para que participen, entre las que se encuentran Meb, Amabook, Pc Factory y Dimacofi y las editoriales Zig Zag, Lom y Ril Editores.

Infante destacó que la feria de Santiago es la más antigua de Hispanoamérica y que cada día sobra más importancia.

"Este año vamos a reafirmar el concepto del autor que se encuentra con sus lectores. Este será el año en el que vengan más escritores", apostilló.

Otra de las actividades destacadas de la Feria será la primera jornada del Diálogo Narrativo Latinoamericano, un evento que reunirá a más de 15 escritores de diferentes países de la región, y que surge, a juicio de los organizadores, ante la ausencia de vínculos literarios entre los países de Latinoamérica.

Destacan la participación de Oliverio Coelho (Argentina), Slavko Zupcic (Venezuela), Inés Bortagaray (Uruguay), Tryno Maldonado (México), Jacinta Escudos (El Salvador), Andrés Burgos (Colombia), Rodrigo Hasbún (Bolivia), Aira (Argentina), Pablo Raphael (México), Darwin Pinto (Bolivia) y Juan Sasturain (Argentina), entre otros.

Bolivia, como país invitado de honor, participará con literatura infantil, indígena, contemporánea, cómics y ensayos sociales y políticos.

Además, su agenda incluirá variadas actividades culturales como talleres de bailes típicos, ciclo de películas de los más destacados realizadores bolivianos, exhibición fotográfica de las bellezas naturales, exposición de tejidos de Tarabuco y muestras de danza con la Diablada de Oruro, que se presentó este viernes en la jornada inaugural.

Asimismo, y como ha sido tradicional en esta muestra, se realizará la decimosexta Jornadas Profesionales, las decimocuarta Jornadas de Educación y la XVI Conferencia Internacional de Bibliotecarios, iniciativas que le aportan a la muestra literaria matices técnicos y también comerciales.