El dinosaurio carnívoro conocido como Carnotaurus, que habitaba en América del Sur, era una especie mucho más mortífera de lo que se creía, según las últimas investigaciones de un científico de la Universidad de Alberta, en Canadá.

El Carnotaurus era un depredador de siete metros de largo con una cola muy grande y musculosa que, según el estudiante de postgrado de esa universidad canadiense Scott Persons, lo convirtió en uno de los cazadores más rápidos de su tiempo.

Un examen detallado de los huesos de la cola del Carnotaurus mostró que su músculo caudofemoralis tenía un tendón que se unía a los huesos del muslo.

La flexión de este juego muscular de las piernas hacia atrás le daba al Carnotaurus más potencia y velocidad en cada paso.

En una investigación anterior, Persons encontró una flexión similar a la de la cola en los músculos de la cara, como el emblemático depredador Tyrannosaurus rex.

Hasta el descubrimiento de Persons, los investigadores de dinosaurios creían que la enorme cola del T. rex era simplemente un contrapeso a su gran cabeza.

El examen que Persons realizó de la cola del Carnotaurus muestra que a lo largo de ella tenía unos huesos similares a pares de costillas que se entrelazaban con la siguiente pareja en línea.

A través de computadoras 3D, Persons recreó los músculos de la cola del Carnotaurus.

El estudiante de postgrado descubrió que esas costillas de la cola eran el apoyo de un gran músculo caudofemoralis.

Sin embargo, Persons advierte de que la fuerza y la rapidez del Carnotaurus se manifestaban en línea recta, ya que la estructura de los huesos daba a la cola mucha rigidez, lo que le dificultaría hacer giros con velocidad.

Esta especie de dinosaurio, el Carnotaurus, tenía el músculo caudofemoralis más grande de todos los animales conocidos, vivos o extinguidos.