La Nebulosa del Cangrejo ha puesto en un brete a la comunidad científica tras descubrirse que la energía que emana de su interior es mucho mayor que la calculada hasta ahora, cuestionando los modelos teóricos de la física, según un estudio publicado hoy en Science.

Un equipo internacional de científicos del departamento de Física de la Universidad Washington en Saint Louis ha detectado que la intensidad de los rayos gamma que emite el púlsar o estrella de neutrones del corazón de la nebulosa es muy superior a lo que los modelos teóricos comunes pueden explicar.

Los científicos, que utilizaron los datos recabados por los potentes telescopios que forman el complejo de observación VERITAS, ubicado en Arizona (EE.UU.), detectaron que la estrella de neutrones tiene energías superiores a los 100.000 millones de electrón-voltios (GeV).

Esta cifra está muy por encima de los 25.000 millones de electrón-voltios que hasta ahora había sido el máximo de energía detectado por VERITAS.

Los telescopios utilizan grandes espejos y cámaras ultra-rápidas para detectar los brevísimos destellos de luz azulada (luz Cherenkov) producidos por las cascadas de partículas subatómicas generadas en la interacción de los rayos gamma de muy alta energía con la atmósfera.

Los hallazgos cuestionan los modelos actuales de púlsar, los cuales no pueden explicar dicha emisión de alta energía.

"Estamos ante algunas fuerzas extremas y estas observaciones muestran que nuestras teorías no encajan y que sabemos menos acerca de los púlsares de lo que pensábamos", indica Henric Krawczynski, astrofísico y uno de los autores del estudio.

"Estos hallazgos indican que la teoría no está (completa) todavía", señaló Krawczynski.

El púlsar de la Nebulosa del Cangrejo es el vestigio de una explosión de una supernova registrada en la Tierra en el año 1054.

Se trata de uno de los objetos más estudiados en astronomía, pero el origen de sus emisiones no ha sido entendido por completo por la ciencia, en particular de las energías más elevadas.

David Williams, profesor adjunto de Física en la Universidad de California en Santa Cruz y coautor del estudio, señaló: "después de muchos años de observaciones y resultados, pensábamos que entendíamos cómo funcionaba".

"Fue una verdadera sorpresa cuando encontramos que la emisión de rayos gamma del púlsar superaba energías de 100 GeV", agregó el científico.