Resolver tres misteriosos crímenes en escenarios completamente diferentes y hacerlo con las más modernas técnicas forenses, al estilo de los investigadores de la famosa serie de televisión "CSI", es posible a través de la exposición interactiva qu e el museo Discovery inaugura en Nueva York.

"CSI: The Experience" es el título de esta exhibición, abierta del 1 de octubre a marzo de 2012, que busca acercar al público a la ciencia forense y a los más modernos procedimientos científicos para resolver asesinatos y otros delitos, y que está basada en la serie de televisión "CSI Las Vegas", emitida desde hace diez años y con numerosos seguidores en todo el mundo.

"Mantén la mente abierta. Recuerda que los muertos no hablan y que hay que escuchar lo que las evidencias dicen", son las frases que el visitante escucha al comenzar esta exposición interactiva y que en esa serie son a menudo pronunciadas por su protagonista y principal investigador, Gil Grissom, interpretado por William Petersen.

"La serie se conoce en 180 países de todo el mundo y es una de las que más éxito ha tenido, por lo que mucha gente quiere ver la exposición", dijo a Efe durante una entrevista el productor y comisario de la muestra, Christoph Rahofer.

Esta muestra, que ya ha visitado Las Vegas y Chicago, llega ahora a Nueva York porque "desde que se puso en marcha en 2006, estaba claro que con este mercado del entretenimiento teníamos que venir aquí", agregó.

Rahofer ha recreado no solo tres escenarios diferentes de crímenes a investigar o "Crime Scene Investigation (CSI)", en los que los aficionados a emular al doctor Grissom y su equipo de detectives y forenses pueden desarrollar sus habilidades observadoras, sino también utilizar un laboratorio muy similar al de la serie que tiene lugar en Las Vegas (Nevada).

"Como está basada en la primera versión de la serie, la de Vegas, hay un escenario que es un desierto", explicó Rahofer.

Los otros dos crímenes por resolver, en el mejor estilo de la serie, son el asesinato de una mujer en una callejuela de esa ciudad en la que se ubica un motel, y la colisión de un automóvil contra el salón de vivienda.

La aventura en este museo, ubicado en el centro de Manhattan, comienza con la llegada a una sala de conferencias similar a la que Grissom utiliza para repartir los casos y en donde el visitante recibe una hoja parecida a la que cualquier investigador tiene que rellenar después de haber constatado un crimen, y que le servirá para ir anotando sus pesquisas.

Desde allí se pasa a examinar cualquiera de los tres escenarios, para después llegar a los laboratorios, donde a través de computadoras -que disponen de ocho idiomas diferentes, incluido el español- se comprueban huellas dactilares, se comparan fotografías, se examinan pruebas de ADN, fibras de ropa, calibre de balas o pruebas dentales de las víctimas.

"La gente está interesada en la exposición porque le gusta resolver puzzles. La experiencia es como la búsqueda del tesoro, al final resuelves el misterio con la ayuda de la tecnología", dijo el comisario de la muestra, que también señaló que "es un proceso muy intenso trasladar las ideas (de la serie) a una experiencia interactiva".

La exposición explica la naturaleza interdisciplinaria de la ciencia forense, en la que hay elementos de medicina, química, biología o física, pero también sentido común e intuición.

Para completar este escenario interactivo, que incluye asistencia a las salas de autopsias recreadas para la muestra, han trabajado los expertos del museo de Ciencia de Fort Worth (Texas) y de la National Science Foundation, así como 250 especialistas forenses, explicó Rahofer.

La exposición concluye presentando el informe final con la resolución del asesinato al enigmático Grissom en su mismo despacho, recreado tal y como aparece en la serie en la que William Petersen lo encarnó durante nueve años, y en donde se comunica al investigador aficionado si ha conseguido resolver su particular "CSI".