Unos 200 sordos uruguayos y sus familiares marcharon hoy por el centro de Montevideo en conmemoración del Día Internacional de la Sordera para pedir al Estado y a la población que difunda sus derechos a usar el lenguaje de signos para poder mejorar su "calidad de vida".

Agitando las manos sobre sus cabezas e intercambiando rápidos gestos entre ellos, los manifestantes expresaron constantemente su deseo de que socialmente se reconozca el lenguaje de signos como propio de los sordos y que se mejore su integración social y laboral.

Según explicó a Efe a través de un intérprete Rodrigo González, uno de los portavoces de la marcha, esta atípicamente silenciosa manifestación cumple con el objetivo de "recordar los derechos de las personas sordas, que pasa por el reconocimiento del uso de la lengua de señas, que supone siempre una mejora en la calidad educativa y una equiparación de oportunidades para los sordos".

"Básicamente destacamos que es difícil para los sordos encontrar trabajo y entrar en empresas", denunció González.

Para el representante de los sordos uruguayos, una clave para romper esa barrera es difundir bien lo que la propia normativa uruguaya dice, que es el hecho de que el lenguaje de signos es la lengua propia de los sordos y tiene que ser reconocida como tal.

"Hay que llamar la atención y que se reconozca bien, sobre todo en el interior. Generalmente se piensa que lo importante es que los sordos aprendan a hablar, cuando su lengua es la de los signos", dijo.

Aún así, González reconoció que la situación es mejor que hace unos años, en los que la educación para los sordos era imposible.

Ahora la tarea es también extender el uso de intérpretes en las escuelas, institutos y facultades del interior del país, donde no hay lugares pensados para la formación de los sordos.