Los familiares de personas desaparecidas en relación con un conflicto armado o cualquier otra situación de violencia sufren el abandono sistemático de las instituciones, denunció hoy el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

Estas personas "sufren lo indecible al tratar de averiguar qué fue de sus familiares", afirmó el CICR, que lamentó que el impacto de estas desapariciones en la vida diaria de personas y comunidades enteras "siga siendo ignorado" por los gobiernos.

"Es preciso un mayor esfuerzo para satisfacer las necesidades económicas, psicológicas, sociales y jurídicas de cientos de miles de familias de desaparecidos", declaró el CICR en vísperas del Día Internacional de los Desaparecidos, que se celebra el 30 de agosto.

"Cada persona que desaparece deja tras de sí a familiares angustiados. No sólo viven en un limbo durante años o incluso décadas, lo que les impide pasar página, sino que a menudo se ven abrumados por el complejo papeleo administrativo", afirmó Olivier Dubois, jefe adjunto de la División de la Agencia Central de Búsquedas y de Actividades de Protección del CICR.

"Aunque crean que un familiar está muerto, sus allegados no pueden hacer el duelo como es debido. Sin una prueba de su muerte, no pueden pasar página ni vender una propiedad, ni siquiera celebrar los ritos funerarios", señaló Dubois en un comunicado.

Cruz Roja recordó que este drama afecta a todos los que se ven involucrados en un conflicto, ya que civiles, militares o miembros de grupos armados pueden perder la vida en los enfrentamientos o ser víctimas de desapariciones como táctica para infundir miedo.

En Colombia, por ejemplo, se ha establecido un Registro Nacional de Desaparecidos, en el que hay inscritas cerca de 50.000 personas que desaparecieron en las últimas décadas.

Es el caso recogido por la CICR de Elías y Julia, que registraron la desaparición de su hijo Luis, de 19 años, al que vieron por última vez con vida en diciembre de 2009.

Sospechan que se sumó a un grupo armado en los alrededores de la localidad de Apartadó, en la provincia norteña de Urabá.

"No tuvimos noticias de él durante nueve meses", explicó a la Cruz Roja Elías, quien en diciembre supo que su hijo estaba herido, para posteriormente enterarse por rumores de que el cadáver de Luis habría sido recuperado después de un tiroteo.

En los últimos años se han descubierto en Colombia numerosas fosas ilegales, lo que aumenta la lista de muertos sin reclamar, cada uno de ellos con una familia ignorante de su destino.

"Para las familias, es como atravesar un laberinto. Necesitan obtener información que puedan entender. Necesitan apoyo y ser tratados con respeto", explicó Guilhem Ravier, colaborador del CICR que trabaja en la cuestión de los desaparecidos en Colombia.

Agregó: "La magnitud del problema es enorme. No creo que haya otro calificativo. Ni siquiera sabemos cuántas personas han desaparecido. Sabemos que son muchas. Son muchísimas las familias que, a lo largo de las últimas décadas del conflicto, esperan recibir noticias de sus familiares y sufren la incertidumbre de no saber".

"Aunque las noticias que reciban sean malas, los familiares pueden reconstruir su vida, iniciar el duelo y, al mismo tiempo, retomar progresivamente una vida normal. La incertidumbre impide seguir adelante a las familias que están en esta situación", señaló.

Ayudar a los familiares de los desaparecidos es una prioridad para el CICR, que hace lo posible por atender sus necesidades.

Cuando las familias se lo piden, el CICR trata de recabar información, lo que a menudo supone un proceso largo y complejo que suele consistir en visitar los centros de detención, hospitales y depósitos de cadáveres, y solicitar a las autoridades que investiguen y busquen respuestas.

En algunos países las sociedades nacionales de la Cruz Roja o de la Media Luna Roja participan en este proceso.

"Estos casos suelen tardar en resolverse, pero una firme voluntad política y un alto grado de responsabilidad hacia las familias de los desaparecidos pueden acelerar el proceso", señaló Dubois.

"El derecho internacional humanitario impone a los estados la obligación de tomar todas las medidas posibles para dar con las personas desaparecidas y facilitar a las familias toda la información que obtengan", agregó el experto de la Cruz Roja.

Es por esta razón que el CICR insta a los estados que aún no lo hayan hecho a que firmen, ratifiquen y apliquen la Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas.