Autoritarismo, libertarismo, miedo al cambio y rechazo a la inmigración son las cuatro características con las que un nuevo estudio define a los simpatizantes del movimiento conservador estadounidense "Tea Party".

El estudio, presentado hoy durante la reunión anual de la Asociación Estadounidense de Sociología que se celebra en Las Vegas (Nevada), afirma que el "Tea Party" puede ser considerado como una "expresión cultural de conservadurismo de finales del siglo XX".

Así lo expresó el profesor asociado de sociología en la Universidad Carolina del Norte Andrew Perrin, autor del estudio "Cultures of the Tea Party".

Las conclusiones se basan en dos encuestas telefónicas hechas a más de 4.000 votantes registrados en Carolina del Norte y Tennessee, dos estados conservadores, en los que el 46 por ciento de los consultados se mostró a favor del "Tea Party".

Las entrevistas fueron hechas entre el 30 de mayo y el 3 de junio de 2010 y entre el 29 de septiembre y el 3 octubre de 2010, antes de las elecciones legislativas que se celebraron en noviembre.

Además, realizaron un conjunto de entrevistas durante la manifestación que el "Tea Party" celebró el pasado año en la capital estadounidense.

Los investigadores encontraron que las personas que se mostraron favorables al "Tea Party" consideraron que la obediencia de los niños es más importante que la creatividad (el 81 por ciento) y la autoridad es un valor importante, frente al 65 por ciento de los no simpatizantes.

El miedo al cambio fue otra de las características que manifestaron los consultados así como las respuestas negativas hacia los inmigrantes y la inmigración (un 18 por ciento, frente a un 12 por ciento).

El 51 por ciento de los consultados que manifestaron que estaban "muy preocupados" por los cambios en la sociedad estadounidense era simpatizante del movimiento conservador, frente al 21 por ciento del resto.

El autor del estudio explicó que el "Tea Party" ha sido descrito como una rebelión del ala más conservadora del país o incluso un grupo racista contra el presidente, Barack Obama, entre otros calificativos, que llevaron al grupo de investigadores a analizar las bases culturales de este movimiento.

El estudio señala que ha conseguido aglutinar diferentes corrientes conservadores apelando a motivos culturales sacado de la historia y el uso "teatral" del lenguaje y algunas imágenes.

Perrin señaló además, el apoyo al libre mercado y una lealtad nostálgica a una visión de la era de la revolución de Estados Unidos, como muestran algunas de las respuestas de los entrevistados.

"Queremos salvar Estados Unidos", coincidieron en señalar algunos encuestados que también indicaron que desean "que este país vuelva a la exitosa fórmula que nos ha hecho lo que somos hoy".