La I Cumbre Mundial de Afrodescendientes concluyó hoy en La Ceiba (Honduras), con la petición de un Foro Permanente en las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE).

La petición de un Foro Permanente de Asuntos Afrodescendientes en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la OEA y la UE, figura en la declaración de la I Cumbre Mundial de los Afrodescendientes, cuya clausura, que estaba prevista para mañana, se adelantó para hoy.

A las Naciones Unidas también le solicitaron que declare el Decenio de los Pueblos Afrodescendientes en el Mundo a partir del año 2012, incluyendo las estructuras y asignaciones presupuestarias requeridas, y la creación del Fondo de Desarrollo de los y las Afrodescendientes.

El secretario ejecutivo de la Cumbre, Céleo Álvarez, dijo a Acan-Efe que el evento "ha sido un éxito porque hubo consenso sobre la realidad de los pueblos afrodescendientes y los derechos que reclaman".

"El mundo entero está escuchando nuestra voz", acotó Álvarez, quien además preside la Organización de Desarrollo Étnico Comunitario (ODECO), coordinadora de la Cumbre con el respaldo de instituciones públicas y privadas de Honduras, organismos internacionales y misiones diplomáticas, entre otros.

Durante la Cumbre, que fue inaugurada el jueves por el presidente de Honduras, Porfirio Lobo, en compañía de su homólogo de Guatemala, Álvaro Colom, y el vicepresidente de Costa Rica, Alfio Piva, se discutieron temas sobre salud, educación, juventud, desempleo, discriminación racial, justicia y derecho a la tierra, entre otros.

En la "Declaración de La Ceiba, I Cumbre Mundial de los y las Afrodescendientes", los 800 delegados de más de 30 países también demandan el combate del racismo "y todas las formas de discriminación racial adoptando las medidas necesarias para abolir este flagelo de la humanidad".

También exigen que se garantice "el pleno disfrute de los derechos humanos y la ciudadanía de los y las afrodescendientes", lo mismo que "el pleno acceso a la justicia a las víctimas del racismo y el ajusticiamiento" a las personas e instituciones que violan sus "derechos humanos y colectivos".

Los afrodescendientes le pidieron a los gobiernos ser incluidos plenamente en los servicios diferenciados y los avances en los campos de educación, salud, vivienda, empleo, ingresos y accesos a sistemas de financiación y crédito, alimentación, tecnologías de la información y comunicaciones, cultura y procesos políticos.

Uno de los paneles de la jornada se centró en las "necesidades y demandas de los y las jóvenes afrodescendientes en la agenda pública en América Latina y el Caribe".

Los participantes resaltaron que la incorporación de los jóvenes afrodescendientes en Latinoamérica es uno de los desafíos más básicos y urgentes para la formulación de políticas públicas, indicó la directora regional para América Latina y el Caribe del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), Marcela Suazo.

En opinión de Suazo, la participación de los jóvenes en espacios internacionales, regionales y nacionales resulta fundamental para dar seguimiento a los acuerdos que surgen.

Sobre el encuentro de La Ceiba, en el Caribe de Honduras, indicó que ha generado elementos que serán discutidos durante la I Cumbre Mundial de Juventud Afrodescendiente que se celebrará en octubre próximo en Costa Rica.

Los expositores coincidieron en señalar que la educación, empleo y embarazo adolescente, incluyendo salud sexual y reproductiva, y la prevención del VIH/SIDA, son áreas claves para la inserción social, acotó Suazo.

La idea es avanzar en propuestas capaces de constituir una plataforma de oportunidades para que la juventud pueda ejercer sus derechos de ciudadanía y tener pleno acceso a procesos de desarrollo con participación real y liderazgos representativos, acotó la diplomática.

En la cumbre se enfatizó además que hay que apostar por los jóvenes, porque pueden contribuir a poner sus países en la ruta del crecimiento económico acelerado y el desarrollo equitativo que demandan sus pueblos.