Una lesión en la rodilla, en el Hyatt Century Plaza Hotel, ha provocado que Margarita Ramos se haya convertido en una líder natural que defiende los derechos de miles recamareras y empleadas en hoteles de lujo en el país.

Como respuesta la denuncia de Margarita, el sindicato UNITE HERE DE Los Ángeles presentó una queja a la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA). La agencia requirió al empleador que ofreciera a sus trabajadoras equipos de limpieza ergonómicos como escobas de mango largo y herramientas de trabajo más ligeras que quepan dentro de fundas.

Desde la perspectiva de Margarita, OSHA ayudó a ofrecer la solución que significa "la diferencia entre un cuero sano o una recamarera lastimada".

Un reporte del Consejo Nacional de La Raza (NCLR), basado en estadísticas del Departamento del Trabajo indica que la pobre calidad laboral en la industria de hospedaje, incurre en que tenga los índices más altos de lesiones entre recamareras de hoteles, como el de Margarita.

Aproximadamente, 417 mil empleados trabajan en el servicio de limpieza, recamareras y otras actividades de hostería en 2010.

Según la investigación, -que incluye un estudio de la American Journal of Industrial Medicine-, las mujeres hispanas tienen mayor tasa de lesiones relacionadas al trabajo.

El índice de lesiones entre latinas en hoteles de lujo fue de 10,6, casi el doble que las recamareras blancas, como consecuencia del aumento de los niveles de estándares requeridos por las grandes cadenas hoteleras.

El reporte indica que los hoteles requieren que las trabajadoras levanten colchones más pesados, -de hasta 100 libras-, hagan las camas con edredones, aseen baños y pisos, y limpien espejos de gran tamaño.

De acuerdo a las normas establecidas, cada mujer debe limpiar un promedio de 30 cuartos diarios, es decir, uno cada 15 minutos, lo que –dice el reporte- conlleva a una fuerte presión y es causa de accidentes.

"El dolor ha sido intenso", dijo Margarita Ramos, también portavoz de Hotel Workers Rising Campaign de Los Ángeles. Pero aun estando lesionada debía arreglar las camas del hotel y levantar colchones de hasta 100 libras de peso".

Igual que Margarita, muchos compañeros de trabajo han tenido que tomar medicamentos contra el dolor muscular, a fin de poder continuar sus labores diarias.

"Las latinas se quedan en esos trabajos, porque no tienen otra opción", dijo Catherine Singley, autora del reporte, a AOL Latino. "Aunque los requisitos de trabajo una afanadora incluyen bajos niveles de educación, deberían tener mejor entrenamiento laboral".

AUMENTA NÚMERO DE EMPLEOS

Comparados con los trabajadores de todas las demás industrias del país, los trabajadores latinos están sobre representados con bajos salarios, indica el estudio del NCLR, que coincide con el más reciente informe del Departamento del Trabajo que indica un aumento en 117 mil plazas en Estados Unidos en la industria hotelera.

Ello representa una mejora respecto al estancamiento en el crecimiento en los últimos meses.

Aunque el ritmo de crecimiento del empleo sigue siendo inferior a los 350 mil empleos que el país necesita agregar cada mes para retornar a una tasa de desempleo del 5% para Diciembre de 2014, en la industria hotelera, servicios de hospedaje, parques recreativos y campamentos se ha registrado una mejora respecto al rezago de los últimos meses.

Después de registrar un incremento de 16,500 empleos en junio, el sector hotelero agregó otros 2,700 empleos en julio de este año. La cifra está por debajo del promedio de 7,700 que venía registrando cada trimestre desde junio de 2009, cuando terminó oficialmente la recesión económica- al presente.

El informe de NCLR indica que la tasa de crecimiento en la industria de hostería, la mayoría de los estados del país han experimentado un crecimiento positivo del empleo.

Las primeras 10 entidades que lideraron el crecimiento en el sector de ocio y hospitalidad en el último año son Delaware, Alaska, Nueva York, Florida, el Distrito de Columbia, Massachusetts, New Hampshire, Vermont, Utah y Pennsylvania. California ocupa el decimosexto lugar.

IMPORTANTE FUERZA LABORAL

En comparación con la proporción de otros trabajadores en todas las industrias, los latinos representan un alto porcentaje significativamente mayor de empleados en la industria hotelera y de alojamiento.

Casi uno de cada cinco trabajadores (22,2%) en la industria de hospedaje es de origen latino, frente al 14,6% del total de trabajadores empleados.

Aproximadamente 561 mil latinos –alrededor del 2,5% del total de la fuerza laboral latina trabajo en un hotel en el año 2010.

La mayoría de los trabajadores hispanos en la industria (53%) son mujeres, lo cual representa una cifra significativamente más alta que la proporción de mujeres en la fuerza laboral hispana en general, el 41%.

En términos de grupo de ocupación principal, los trabajos de servicios componen el 64,5% de todos los puestos de trabajo en la industria.

Los latinos están representados en casi todos los empleos importantes en la industria de servicio y alojamiento: mantenimiento, recamareras, cocina, afanadores, meseros, cantineros, maleteros, jefes de cocina, guardias de seguridad.

TRABAJO DE MALA CALIDAD

"Dado el alto porcentaje de desempleo en la comunidad latina, el crecimiento en la industria de hospedaje debe ser una tendencia positiva", dijo Catherine Singley, autora principal del informe.

Sin embargo, varios problemas importantes plagan a esta industria y plantean dudas sobre la calidad de los puestos de empleo.

En primer lugar se encuentran los bajos ingresos: 22,350 dólares anuales en promedio, una cantidad por debajo del nivel de pobreza para una familia de cuatro miembros en 2011.

"Encontramos que los latinos que trabajan en esta industria representan un gran parte con niveles de salario pobres", dijo Singley a AOL Latino. "Muchas de las ocupaciones tienen atrapada a la representacion latina en la nueva clase de economía que estamos viviendo".

En 2010, aproximadamente 417,250 mujeres trabajaban como empleadas domésticas y recamareras en hoteles.

El segundo indicador importante, en el que se incluye un innovador estudio de la revista American Journal of Industrial Medicine, las empleadas hispanas tienen la mayor tasa de lesiones relacionadas al trabajo, además de confrontar la baja calidad del empleo.

Según la investigación, en un total de 50 hoteles pertenecientes a cinco grandes cadenas, las recamareras de Hyatt tenían el promedio más alto de lesiones: 10,6 casi el doble que las mujeres blancas que hacen el mismo tipo de trabajo.

La mayoría las lesiones estaban relacionadas con el aumento de los estándares de lujo en los hoteles, que requieren a sus empleadas levantar pesados colchones, hacer las camas con edredones y múltiples sábanas., además de limpiar espejos de gran tamaño.

Muchos hoteles, aseguran, no toman en cuenta el tiempo extra que necesitan los trabajadores para cumplir con esos altos estándares.

En consecuencia, algunas cadenas de hoteles requieren que las empleadas limpien el mismo número de cuartos – o más- creándoles intensa presión que les conlleva a sufrir dolores y lesiones.

En años recientes, la cadena hotelera Hyatt ha tenido pérdidas de 20 millones de dólares, a consecuencia de boicots y manifestaciones en su contra en el país.

En agosto de 2009, Hyatt despidió a una flotilla de 98 recamareras en tres hoteles donde no tenían representación sindical.

Las mujeres habían laborado por décadas y fueron reemplazadas por personal que recibió el salario mínimo. Muchas de ellas fueron requeridas para entrenar a sus reemplazantes, antes de ser despedidas.

POLITICAS PARA MEJORAR LA CALIDAD DE EMPLEO

En un esfuerzo por arrojar luz a la vulnerabilidad de los trabajadores en el mercado laboral de bajos salarios, el Consejo Nacional de La Raza publicó una serie de historias contadas por trabajadores latinos llamada "Nosotros necesitamos el trabajo: Voces Latinas de los Trabajadores en la Nueva Economía".

En conjunto, las historias representan un llamado a la acción de las autoridades para hacer frente a la explotación generalizada de los trabajadores en las industrias de bajos salarios y construir una recuperación económica más sostenible.

"Aunque muchos latinos hacen este trabajo con gran orgullo, siempre están trabajando bajo demasiada presión", dijo Singley. "Los clientes [de las cadenas hoteleras] deben saber el costo humano del lujo que disfrutan".

El reporte del Consejo Nacional de La Raza hace dos recomendaciones de política importante para mejorar la calidad de empleo para los latinos y otros trabajadores de la industria hotelera son: asegurar que las agencias gubernamentales cuentan con los recursos necesarios para hacer cumplir las leyes laborales.

En la economía actual, la competencia por los puestos de trabajo es fuerte, las empresas están buscando nuevas maneras de reducir costos, y muchos trabajadores, incluyendo inmigrantes indocumentados tienen miedo de perder sus empleos si defienden sus derechos laborales.

Por lo tanto, -indica el informe- el papel del gobierno para hacer cumplir las leyes laborales, "ahora es más importante que nunca".

La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) y la División de Salarios y Horas (WHD), entidades del Departamento del Trabajo tienen un mandato para asegurar que los empleadores paguen los debidos salarios y cumplan con regulaciones de seguridad y salud.

Singley expresó que son necesarios suficientes recursos del presupuesto federal "para sostener un sistema de aplicación de las leyes que responsabilicen a empleadores inescrupulosos que infrinjan la ley".

Dadas las limitaciones presupuestarias, estas agencias se han adaptado para ser ágiles, en asociación con empresas, sindicatos y organizaciones comunitarias con el fin de ampliar su alcance.

Actualmente, OSHA y WHD están operando en niveles de personal equivalentes a los de 2001. El aumento de personal y recursos son esenciales en momentos de incertidumbre en cuanto a la recuperación económica.

El reporte de NCLR exhorta al Congreso para promulgar las recomendaciones presupuestales del presidente Obama, incluyendo la petición de 583 millones de dólares provenientes del gobierno federal para OSHA, además de un fuerte respaldo a los planes estatales de OSHA, y 240 millones de dólares para la ejecución de las leyes que rigen en la División de Salarios y Horas (WHD) para el año fiscal 2012.

Otra recomendación hecha en el reporte de NCLR es proteger la libertad de los trabajadores a organizarse en sindicatos, además de la negociación colectiva para mejores salarios y condiciones laborales y reforzar el papel de las agencias federales como OSHA, a fin de asegurar que los empleadores cumplan con las leyes de salud y seguridad. Los sindicatos también deben informar a los trabajadores de sus derechos y reportar cualquier posible violación de la ley, y la participación de representantes de OSHA en inspecciones de lugares de trabajo.

AOL NOTICIAS

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