El profesor colombiano Juan Hinestroza, eminencia mundial en el campo de la nanotecnología, presentó hoy en Nueva York algunos materiales en los que está trabajando para crear materiales que cambian de color, tejidos que no se manchan y hasta sistemas para evitar ataques terroristas con agentes químicos.

Hinestroza explicó en una entrevista a Efe que trabaja en su laboratorio con materiales "25.000 veces más pequeños" que el diámetro de un pelo, lo cual "permite manipularlos para que se comporten como uno quiera", y de esta forma "cambiar completamente" el significado de lo que se conoce hasta ahora como materiales.

"Ser pequeño es muy importante. Normalmente dicen que ser grande es muy importante, pero ser pequeño te permite controlar las cosas desde el punto de vista atómico y molecular", indicó el científico de la Universidad de Cornell (Nueva York), quien añadió que al manipular lo pequeño se pueden hacer cambios muy grandes.

Las posibilidades son tantas como uno quiera imaginar, desde tejidos para confeccionar uniformes de trabajo que repelen el agua y las manchas hasta sacos para transportar en barco fruta desde América Latina a otros mercados que atrapen los gases responsables de la maduración de los alimentos para evitar su descomposición.

"Puedes hacer que el oro conduzca electricidad, que sea de color azul, rojo o verde, o hacer que algo que no aisla el calor sea aislante", explicó a Efe el profesor colombiano, quien reconoció que su madre sigue creyendo que "el oro de verdad, el oro bueno, es el dorado".

Hinestroza mencionó también desde la creación de tejidos que permitan a través del contacto cargar aparatos electrónicos como el móvil o el iPod hasta buscar mecanismos para aliviar síntomas de enfermedades como la artritis o ayudar a personas con alergias al polen u otras sustancias.

"El mayor inspirador de mi trabajo es la naturaleza", dijo el profesor, quien detalló que nos lleva "millones de años" de ventaja y por eso estudia y trabaja con diferentes tipos de materiales y colorantes naturales del Amazonas para entender cómo funciona y cómo se crean y modifican.

Hinestroza detalló que una de las industrias que más interés ha demostrado por la nanotecnología es la de la moda por la infinidad de oportunidades que ofrece, por lo que vaticinó que en los próximos años habrá un "cambio de paradigma" en el que la ropa tendrá un componente estético pero también funcional.

Hay que "usar la ciencia para cambiar la forma de pensar y añadirle valor a las cosas", dijo el científico de Cornell, quien define su trabajo como una mezcla entre algo "viejo y tradicional" como los tejidos con algo "nuevo y revolucionario" como la ciencia, abriendo el campo a un mundo "completamente nuevo".

El profesor explicó a Efe que su principal fuente de financiación viene del Departamento de Defensa de EE.UU.

"Son mi patrocinador de oro", dijo Hinestroza, quien recordó que la investigación militar ha sido responsable de cosas hoy tan comunes como la tecnología GPS, los teléfonos móviles o internet, que hace 50 años era "secreto".

No obstante, se mostró a favor de marcar bien los límites entre la ciencia y la industria militar. "Nuestro trabajo es crear ciencia y educar a las nuevas generaciones de científicos. Son conceptos muy básicos que nosotros trabajamos y después ellos desarrollan sus productos, a los cuales yo no tengo acceso", añadió.

Una de las aplicaciones en las que trabaja para uso militar es lo que el científico colombiano llama "camuflaje interactivo", que permite tomar fotografías del lugar donde el militar se mueve para que esa imagen quede impresa en su ropa y de esta forma quedar "confundido con el ambiente".

El Pentágono también está interesado en encontrar mecanismos de protección contra agentes químicos y biológicos para evitar ataques terroristas, dijo Hinestroza, que recordó que "cualquier persona puede usar un elemento químico y causar un montón de daño" y señaló que trabaja para detectar esos materiales antes de ser usados.