El Gobierno de Estados Unidos destacó hoy los "progresos tremendos" en la lucha contra el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) mientras la ausencia del presidente Barack Obama en la XIX Conferencia Internacional del Sida crea controversia.

Esta conferencia, a la que asistirán más de 20.000 personas del 22 al 27 de julio en Washington, "ocurre en un momento muy especial para el mundo en los esfuerzos para combatir el mal", señaló Jonathan Mermin, de los Centros para Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

Mermin participó junto con el subsecretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos, Ronald Valdiserri, en una teleconferencia previo al encuentro que se celebra cada dos años y en el participan representantes gubernamentales, organizaciones sanitarias, ONG y miembros de la sociedad civil.

En las más de dos décadas transcurridas desde que la conferencia se celebró por última vez en Estados Unidos, destacó Mermin, "la ciencia ha logrado éxitos", y se ven "grandes avances en la prevención de la infección con el VIH".

En este sentido, aseguró que "la prevención da resultados y además es efectiva en términos de costos".

Por su parte, Valdiserri hizo referencia a "los tremendos progresos que incluyen mecanismos y herramientas científicas asombrosas que nos permiten imaginar la posibilidad de una generación libre del sida".

El Departamento de Salud y Servicios Humanos confirmó hoy que el presidente de Estados Unidos hablará a los asistentes a la conferencia en el Centro de Convenciones de Washington mediante un vídeo, pero no concurrirá personalmente a la reunión.

La realización de la conferencia en Washington es resultado directo de una decisión de Obama quien, en enero de 2009 puso fin a la veda de 22 años para el ingreso a Estados Unidos de personas infectadas con el VIH, y todos los grupos activistas en este asunto reconocen la decisión presidencial.

Cuando ya se ha anunciado que participarán personalmente en la conferencia la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y los expresidentes George W. Bush y Bill Clinton, la ausencia del presidente Obama ha irritado a algunos grupos.

"Estamos decepcionados porque el presidente no podrá hablar personalmente ante la conferencia, aunque su decisión de dar un mensaje a los asistentes demuestra la importancia que él le da al sida", ha señalado a la prensa Brian Hujdich, director ejecutivo del programa HealthHIV, que participará en la cita.

Obama fue, asimismo, el primer presidente de Estados Unidos que estructuró una estrategia nacional integral sobre VIH/sida, en 2010, con el objetivo de reducir en un 25 por ciento los contagios en los próximos cinco años.

En Estados Unidos durante las últimas dos décadas han bajado las tasas de nuevos casos de infección con el VIH y de casos de sida, excepto en dos grupos: los hombres negros homosexuales y los jóvenes latinos.

Tom Myers, portavoz de la fundación AIDS Healthcre, recordó en declaraciones a Efe que "en las dos décadas de historia de esta conferencia ha sido casi obligatorio que el jefe de Estado del país anfitrión hable en la jornada de inauguración".

El presidente de la misma fundación, Michael Weinstein, fue un poco más duro en sus críticas y sostuvo que el Gobierno de EE.UU. todavía no ha canalizado unos 1.400 millones de dólares en fondos ya asignados para un programa global de prevención y tratamiento de VIH/sida.

Además, añadió Weinstein, la decisión de Obama de recortar los fondos asignados en el presupuesto del período 2013 para este problema de salud "no tiene precedentes".

No obstante, otros asistentes consultados por Efe como Ron Simmons, director ejecutivo de Us Helping Us, una importante organización que provee servicios a homosexuales negros, dijo que no percibía como un menosprecio el que Obama se dirija a los conferenciantes sólo por vídeo.

Por su parte, Phill Wilson, director ejecutivo del instituto Black AIDS, aseguró que él y sus colegas están "muy entusiasmados" porque tendrán una presentación por vídeo del presidente Obama.