Primero fueron los cacahuates o maní, ahora son los huevos. Médicos han revertido las alergias en algunos niños y adolescentes al darles dosis pequeñas diarias de alimentos que se las producen, con lo que entrenan gradualmente a su sistema inmunológico para aceptarlos.

En la mejor prueba de esto realizada hasta ahora, aproximadamente una docena de niños pudieron superar su alergia al huevo, uno de los alimentos más comunes, presente en todo, desde pasta y hamburguesas vegetarianas hasta mayonesa e incluso malvaviscos. Algunos de los mismos médicos utilizaron hace algunos años un método similar en varios niños con alergia al maní.

Esto, sin embargo, no debe realizarlo uno mismo. Se requieren productos especiales, un año o más de terapia y una supervisión cercana debido a que permanece el riesgo de reacciones severas, dijeron médicos involucrados en el estudio, el cual fue publicado el jueves en la revista New England Journal of Medicine.

"Esta terapia experimental sólo puede realizarse de manera segura por parte de médicos entrenados", señaló un comunicado del doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas y Alérgicas, agencia federal que patrocinó el estudio.

No funcionó para todos, y algunos se retiraron del estudio debido a reacciones alérgicas. Pero los resultados "muestran realmente que existe la esperanza de un tratamiento futuro" y debería probarse ahora en un grupo más amplio de niños, dijo el líder del estudio, el doctor A. Wesley Burks, jefe de Pediatría en la Universidad de Carolina del Norte, campus Chapel Hill.

Más de 2% de los niños pequeños tienen alergia al huevo, que les provoca dificultad respiratoria y obstrucción de las vías aéreas, e incluso reacciones que ponen en peligro la vida, indicó Burks.

Muchos lo superarán con la edad cuando tengan cuatro o cinco años, y otros lo harán cuando sean adolescentes, pero entre 10 y 20% nunca lo superarán. Una gran preocupación es que estos chicos ingieran huevo como ingrediente de una comida que no piensan que lo contenga, y tengan una reacción severa.

El objetivo del estudio fue capacitar al sistema inmunológico de un niño para que tolere incluso cantidades pequeñas de huevo para evitar eso.

Reclutó a 55 niños de entre cinco y 18 años. A 40 se les proporcionó cantidades pequeñas de clara de huevo en polvo, la parte que ocasiona comúnmente la alergia. A los otros 15 se les dio almidón de maíz como terapia ficticia para efectos de comparación. Las cantidades fueron incrementadas cada dos semanas hasta que el grupo de chicos en tratamiento estuvieron comiendo el equivalente a una tercera parte de un huevo diariamente.

Periódicamente acudieron a su médico para tratar de comer huevo. La prueba se calificaba como fallida si un médico podía ver cualquier síntoma, como dificultad respiratoria.

En aproximadamente un año, ninguno de quienes recibieron el tratamiento falso aprobó el examen con huevo. A quienes consumieron el polvo de clara de huevo les fue mejor.

"Al final del año, la mitad de ellos aprobaron. Al final de dos años, 75% lo consiguió", dijo Burks.

A continuación, Burks dio un paso más para ver si los participantes podrían mantener la tolerancia sin ingerir diariamente el polvo. Quienes aprobaron la segunda prueba dejaron de consumir el polvo, evitando el huevo por completo entre cuatro y seis semanas, y luego comieron huevo nuevamente tanto como quisieron; 11 de los 30 chicos pudieron hacerlo sin problemas.

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En internet:

Revista Medical: http://www.nejm.org

Información sobre alergias: http://1.usa.gov/O4s2CM