El Gobierno panameño avanza en la elaboración de una política de Estado en materia de salud que permita dar "sostenibilidad" a los planes del sector, en medio de una crisis sanitaria que afecta al Seguro Social y ha cobrado la vida de al menos 81 pacientes, informó hoy una fuente oficial.

El Ministerio de Salud ha elaborado un plan estratégico a cinco años que incluye tres ejes de trabajo destinados a mejorar los servicios sanitarios, el acceso de la población a los mismos y la mejora del uso de los recursos económicos disponibles.

"Se está tratando de que esas políticas" del plan estratégico "puedan ser elevadas como parte de un programa de Estado para que se pueda dar sostenibilidad" a las mismas, declaró este miércoles a Efe la directora de Planificación del Ministerio de Salud, Lizbeth Benítez.

Lo que se busca es "lograr tener un instrumento que, al término de este período (de cinco años), permita evaluar" los resultados del plan estratégico, y que el mismo quede establecido como un "mecanismo de medición" para las futuras gestiones, destacó la funcionaria.

"No es que ahora no haya políticas de salud o que las que existen sean malas, sino que no hay (establecido) el tiempo para evaluarlas" a fin de mantenerlas o "modificarlas", añadió Benítez en entrevista telefónica.

El ministro panameño de Salud, Franklin Vergara, dijo a la prensa local que con el plan estratégico de salud 2010-2015 se pretende que los distintos proyectos se desarrollen de forma coordinada y ordenada con los organismos sanitarios del país.

En ese sentido, Benítez señaló que se trabaja ahora "en el enlace con la parte operativa", es decir, los distintos entes que deben desarrollar los proyectos incluidos en el plan, algunos de los cuales "ya están en marcha", sin que precisara cuáles.

Ese enlace permitirá evaluar "esas partes puntuales operativas" para aplicar los correctivos necesarios, añadió la funcionaria.

El Gobierno panameño impulsa la política de Estado en materia sanitaria mientras la Caja del Seguro Social atraviesa una grave crisis por la muerte en los últimos meses de al menos 81 pacientes infectados con una peligrosa bacteria hospitalaria, detectada en el principal centro de salud de ese sistema.

La cifra de 81 decesos supuestamente relacionados con la bacteria Klebsiella Pneumoniae Carbapenemasa (KPC) es manejada por la Fiscalía del país, que investiga los casos y procesa al menos 16 denuncias de familiares de las víctimas, según publicó este miércoles el diario Panamá América.

Aunque la bacteria KPC fue detectada en diciembre de 2010 en la unidad de terapia intensiva del Complejo Metropolitano de la Caja del Seguro Social, el mayor del país y ubicado en la capital, fue a partir del pasado julio que comenzó a conocerse públicamente de las muertes.

La situación ha generado una crisis de confianza en el Seguro Social por parte de los usuarios, que en gran medida han dejado de acudir al Complejo Metropolitano, lo que ha colapsado a otros hospitales públicos del país centroamericano.

Sindicatos, docentes, médicos y organizaciones populares han denunciado la "negligencia" sanitaria y exigido públicamente la destitución del director de la Caja del Seguro Social, Guillermo Saez Llorens, de todo su equipo de trabajo y del ministro de Salud.

El presidente panameño, Ricardo Martinelli, se ha mostrado a favor de que los familiares de las víctimas sean indemnizadas por el Estado, aunque ha insistido en que la aparición de la bacteria KPC en el Seguro Social fue un hecho "fortuito" y no puede responsabilizarse al director del organismo.

Hace cinco años el Seguro Social vivió una grave crisis al repartir medicamentos (cremas y jarabes) contaminados con glicerina industrial, que causó la muerte de casi 200 panameños, entre varios centenares que los consumieron, según datos oficiales.