Los sistemas con los que cuenta el gobierno de Estados Unidos para analizar información de los programas de salud pública (Medicare y Medicaid) para localizar posibles fraudes son inadecuados y están sub utilizados.

Un informe divulgado el martes por la Oficina de Rendición de Cuentas gubernamental revela que los sistemas no incluyen información del programa Medicaid y sólo 41 analistas han sido capacitados para utilizar el sistema, una cifra muy por debajo de los 639 contemplados.

Los Centros para los Servicios de Medicare y Medicaid — que administran los programas de salud públicos pagados con dinero de los contribuyentes para ancianos, indigentes e incapacitados — carecen de planes para concluir los sistemas proyectados para ahorrar unos 21.000 millones de dólares.

El incrementar la tecnología es crucial para evitar los fraudes al programa de Medicare, calculados entre los 60.000 y los 90.000 millones de dólares anuales en reclamaciones fraudulentas que se pagan cada año.

"Estoy ansioso por ver, algún día, que se haya detectado algún gran esquema de fraude como resultado directo de este sistema integrado de información y con el uso de un patrón creativo de técnicas de reconocimiento que se hayan implementado sobre esta base. Sin embargo, hasta que no escuchemos este tipo de testimonios, el público no estará recibiendo el valor de su dinero en estas inversiones", indicó Malcom Sparrow, un experto de fraudes a los sistemas de salud de la Universidad de Harvard.

La anticuada base de datos que se usa actualmente es un sistema fragmentado con información guardada en sistemas diferentes, lo que dificulta a los empleados el obtener la información pues no se cuenta con acceso a toda la información de todos los programas.

Cada estado tiene sus sistemas propios con acceso muy limitado a la información nacional tanto del Medicare como del Medicaid. Sin embargo, los Centros para los Sistemas del Medicare y Medicaid (CMS) no han adoptado planes para compartir el acceso con los estados, pese a una serie de compromisos previos adoptados para comenzar a hacerlo en el año 2010, agrega el informe.

Sin embargo, un nuevo sistema que fue instalado y puesto en marcha en el 2009 con un costo de 150 millones de dólares, está encaminado a convertirse en una fuente única de almacenamiento de toda la información, que podrá ser accesible a todo el personal de los Centros para los Sistemas del Medicare y Medicaid y sus empresas contratistas, para las autoridades policiales y para organismos estatales.

Sin embargo, aún faltan algunos aspectos cruciales por cubrirse en el nuevo programa — incluido el denominado "compartir información de sistemas" — que pueda ayudar a los analistas a identificar y evitar el pago de reclamos fraudulentos, de acuerdo con el informe.

La organización planeaba incluir este elemento en el 2008, pero fueron aplazados los fondos para pagar por los programas de cómputo para implementar este sistema. Ahora, los Centros están colocando como fecha límite el mes de noviembre del 2011 para completar estos procesos, agrega la información.

Los Centros no efectuaron comentarios de inmediato al ser entrevistados por la Associated Press.