El Gobierno del presidente de Bolivia, Evo Morales, confirmó hoy que impulsa una nueva ley para permitir la producción y comercialización de alimentos transgénicos, pese a que el gobernante había rechazado varias veces de plano esos productos.

El ministro de Autonomías, Carlos Romero, informó hoy a medios estatales que la ley busca el desarrollo productivo agrícola del país y permitirá ampliar la producción de transgénicos que en la actualidad está restringida a la soja.

Agregó que un "comité de bioseguridad" decidirá si un alimento o un producto genéticamente modificado contará con la autorización o será prohibido si puede afectar la salud de la población, la tierra o el medio ambiente.

Sostuvo que el Gobierno está "consciente de que la producción orgánica no es suficiente para garantizar el abastecimiento interno y los excedentes de exportación" de alimentos que Bolivia desea.

En varias ocasiones, el presidente Morales había rechazado la posibilidad de que Bolivia produzca alimentos transgénicos porque considera que dañan la salud y en 2010 llegó a anunciar que su país sería "territorio libre de semillas transgénicas" en cinco años.

También hace un año, Morales desató una controversia internacional al relacionar la ingesta de pollos de granja tratados con hormonas y los alimentos transgénicos con la homosexualidad, el desarrollo precoz de las mujeres y con la calvicie en Europa.

Los empresarios productores de Bolivia han apoyado la iniciativa del Gobierno porque consideran que pueden aumentar su productividad.

Bolivia explota solo tres de las 18 millones de hectáreas que posee con "vocación agrícola" y con la nueva normativa pretende subir su producción para el mercado internacional en medio de la crisis alimentaria, apuntó Romero.