El Instituto Nacional del Consumo publicó en mayo pasado 74 alertas sobre productos no alimenticios por riesgo grave para los usuarios, de las que 47 correspondieron a juguetes y 49 a China como país de origen.

Las autoridades rechazaron la importación de 21 productos detectados en las fronteras, en tanto que 45 fueron retirados una vez que ya estaban en el mercado, con lo que fue prohibida su comercialización, ha informado hoy el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad en un comunicado.

En los ocho casos restantes, el propio fabricante, como obliga la normativa, comunicó a las autoridades de consumo la existencia de posibles riesgos en sus productos y adoptó las medidas necesarias para paliarlos.

Después de los juguetes, el grupo de vestimenta y calzado de niños y el de vehículos y accesorios son los que sumaron más alertas (9 y 6, respectivamente), "dados los requisitos exigidos" por la normativa que los regula.

En el caso de los juguetes y vestimenta y el calzado infantil, están sometidos, además, a una "especial vigilancia" al estar dirigidos a una población vulnerable.

A continuación se situaron los productos eléctricos, con cinco alertas, seguidos de los disfraces y artículos de broma (dos alertas) y los productos químicos (una alerta).

Por países de procedencia, tras China, España es el que más alertas acumuló (7), mientras que el origen era desconocido en 9 casos.

Los avisos se recibieron por la red de alertas del Sistema de Intercambio Rápido de Información entre el instituto y las comunidades autónomas.